Como latinoamericano, Benicio del Toro conoce de cerca el terrorismo ya que, aunque nunca le ha tocado estar envuelto en algún incidente violento, dice que se puede presentar de diversas formas y provenir de distintos lugares.
“Todos hemos vivido el terrorismo, las personas cuando escuchan esta palabra creen que sólo se trata de bombas, asesinatos. El terrorismo no sólo es eso, también hay un terrorismo más sutil, como cuando un ser humano abusa o explota a otro, económica o psicológicamente”, explicó Del Toro en entrevista.
El puertorriqueño dice que incluso el ahora llamado bullying es una forma de terrorismo y ese también le tocó vivirlo de pequeño. Aunque hoy es un hombre de 51 años, robusto y de 1.88 metros de estatura, Benicio asegura que de pequeño en su país natal, Puerto Rico, fue blanco de burlas cuando estaba en la escuela.
“Ese bullying lo sufren o lo hemos sufrido casi todos cuando somos pequeños; aun sin saberlo en muchas ocasiones, pienso que ese tipo de abuso o agresión verbal a otro puede ser igual de grave que el daño físico”, detalló.
Del Toro regresa a su personaje de Alejandro en la película Sicario: día del soldado, este turbio consultor mediático, cuyos métodos para resolver las crisis podrían no ser las más ortodoxas. “A todos nos tomó por sorpresa la buena recepción que tuvo la primera, sabíamos que teníamos un producto bueno pero no sabíamos qué tanto iba a gustar en el público internacional”, señaló.
En esta ocasión la trama es sobre la justicia estadounidense, que para evitar actos terroristas de células de Medio Oriente (las cuales pasan a Estados Unidos a través de la frontera con México), decide enfrentar a cárteles mexicanos y para ello tienen que secuestrar a la hija de un líder de los dos cárteles.
“Buscamos explorar este camino en el que, con la promesa de hacer un bien a los americanos, el gobierno desata una guerra en un territorio que no es el suyo. Es como si hacen una guerra en otro lugar para evitar que llegue a ellos”, destacó.
Aunque esto podría ser una historia sacada de algún noticiero estadounidense de los últimos meses, Benicio explicó que el filme se debe tomar como una simple ficción y que su objetivo no es retratar alguna problemática en particular o atacar a alguien.











