"México * Agencias. Boris Berezovsky, considerado el verdadero sucesor de los grandes pianistas rusos, afirmó que cuando interpreta a los clásicos suele verse a sí mismo como un guía de museo que durante el recorrido intenta, de diversas maneras, estimular la curiosidad del turista; para él, representa una experiencia similar a la de enfrentarse en una sala, a las pinturas de los grandes maestros.
Con motivo de su participación en el 38 Festival Internacional Cervantino (FIC), en cuyo marco ofrecerá un concierto el próximo 28 de octubre en el Teatro Juárez de la ciudad de Guanajuato, con un programa que incluye obras de Chopin, Liszt y Liadov, el intérprete manifestó su beneplácito por esta segunda visita a México, pues en general le gusta mucho Latinoamérica y sobre todo, le complace regresar al festival después de más de 10 años''.
Al hablar del programa que ofrecerá en Guanajuato, indicó que estará integrado por polonesas, valses, la Barcarola en fa sostenido y Scherzo, de Federico Chopin; tarantelas, canzones y la Gondoriella di Venezza e Napoli, de Franz Liszt; además de algunas piezas de Anatol Liadov, quien fuera discípulo de Chopin.
Sobre los criterios para su integración, Berezovsky señaló que éstos han cambiado, pues hasta hace poco interpretaba programas mucho más difíciles en general; pero ahora, ha buscado propiciar la convivencia de piezas muy conocidas con otras no tan populares, a partir de la premisa central de difundir la música rusa y la de autores alemanes, por lo que consideró que todos los aspectos de un programa equilibrado están cubiertos.
Consciente de que hay tantas formas o estilos de interpretar la obra de estos autores como pianistas, dijo que darle un toque personal es, a su juicio, un asunto de integración. Opinó que no debe tocarse siempre en el mismo estilo, porque se corre el riesgo de aburrir, por lo que generalmente trata de balancear las influencias de dos grandes pianistas de sus años formativos, como Michellangeli y Sofranitsky, con la idea de improvisar un poco durante el concierto, para lograr una interpretación particular.
Berezovsky, quien en 2006 fue nombrado como el mejor instrumentista del año por la BBC Music Magazine Awards, afirmó que es un tipo de música difícil de ejecutar, porque de alguna manera se le podría ver como parte de un museo, en el que dependerá de los recursos con que cuenta el guía, conseguir estimular la curiosidad de los turistas que lo visiten.
El pianista que debutó en 1988, en el Wigmore Hall de Londres con críticas por demás halagadoras, conocido también por su afición a los juegos de azar y las apuestas, respondió a pregunta expresa que le ponen más nerviosos los conciertos, porque en las apuestas siempre se pierde; mientras que en una sala de conciertos siempre hay algo que ganar y eso le genera mayor tensión.
Sin embargo, dijo que sigue disfrutando de las apuestas, actividad que se piensa es únicamente para personas a las que el dinero les llega con alguna facilidad y en ese sentido, él se siente muy afortunado, al ser considerado una de esas personas.
Interrogado sobre sus incursiones en la interpretación del jazz, Berezovsky subrayó que se considera un pianista más bien clásico, pues no toca muy bien el jazz, y que para realmente conocer los elementos de ese género se requiere mucho tiempo que no puede dedicarle, por lo que está enfocado totalmente a la música de concierto. ""El jazz lo he dejado para escucharlo en clubes, en el auto o en casa"", señaló.
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