Más que un lugar que alberga el acervo de libros, revistas y tesis, la Biblioteca Central de la Universidad Nacional Autónoma de México es una verdadera obra de arte arquitectónico que embellece la zona sur de la Ciudad de México.
Situada en el corazón de Ciudad Universitaria, este edificio alberga en sus 12 pisos cerca de 636 mil títulos de las más diversas disciplinas, además de 338 mil fascículos de revistas y resguarda 542 mil tesis de todos los egresados de la Máxima Casa de Estudios y escuelas incorporadas.
Fue el 5 de abril de 1956 cuando abrió sus puertas y comenzó a dar servicio a las decenas de generaciones que han pasado por las aulas de la UNAM y el público en general, pero su historia comenzó desde 1948, cuando el arquitecto y pintor Juan O’Gorman, junto a los arquitectos Gustavo Saavedra y Juan Martínez de Velasco participaron en la construcción de este edificio.
La Biblioteca Central guarda una armonía con la naturaleza de la zona al incluir parte de las piedras volcánicas tan características de Ciudad Universitaria y que son producto de la erupción del volcán de Xitle.
En su momento, el propio O’Gorman habló sobre la construcción de la Biblioteca: “Desde el principio, tuve la idea de hacer mosaicos de piedras de colores en los muros ciegos de los acervos, con la técnica que ya tenía bien experimentada. Con estos mosaicos la biblioteca sería diferente al resto de los edificios de la Ciudad Universitaria, y con esto se le dio carácter mexicano... Dediqué dos días y sus noches casi sin dormir y comer, haciendo los primeros croquis, para tener las ideas someras de este mosaico enorme que debería recubrir los cuatro lados de la torre de acervos del edificio, que ya se había comenzado a construir y se terminaría aproximadamente en 1950”.
La Biblioteca Central cuenta con cuatro muros: el Muro Norte aborda el pasado prehispánico de México; el Muro Sur, el pasado colonial; el Muro Oriente, el mundo contemporáneo y en el Muro Poniente, la Universidad y el México actual. Uno de los elementos más relevantes de esta biblioteca es el Fondo Antiguo que “resguarda documentos manuscritos e impresos, así como de ediciones facsimilares, cuyas fechas de publicación están comprendidas entre los años 1491 a 1800”, de acuerdo con la página oficial de la Biblioteca Central.
Además su relación con diversas disciplinas artísticas le ha permitido ser uno de los protagonistas junto con el edificio de rectoría. La Biblioteca Central ha sido locación de varias películas desde la década de los años 50 y podemos apreciarla en cintas como La locura del rock and roll (1956), Padre nuestro (1953), Ansias de matar (1955), Ya somos hombres (1970) y Güeros (2014).
A 66 años de su inauguración, la Biblioteca Central, como el campus central de la Máxima Casa de Estudios, forma parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad, declarado por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) el 29 de junio de 2007 y es un claro ejemplo de cómo la arquitectura convive con la naturaleza en uno de los sitios más emblemáticos de la Ciudad de México.












