Bienvenido| Conde Drácula

"Fabián Rivera * CP. Un refinado ser de ultratumba, extraviado por completo, irrumpe sin querer en la casa de unos espantos chiapanecos. Todos se preguntan quién es ese ""estirado"" que llegó muy alzadito a pedir posada, en esta casa donde más de un espanto acostumbra a pasar la noche sin problemas. Pero el ""clinudo este"" parece no estar acostumbrado a lidiar con polvo, cucarachas, ratas y demás alimañas panteoneras.

Bien ""trajeado"", con el pelo relamido y una capa ""renegrida"", el nuevo parece ver a todos con desdén y, dijera ""Chuz Sarnoso"", ""habla muy raro, medio amampado dijeran en mi pueblo"".

Entonces, los espantos, acostumbrados a la vida, maleados hasta la muerte, gente ""que mama harto trago"" y ""le gusta la pendejada"", no entiende porque este espanto se da ""sus aires"" siendo que, en el fondo, ""también es como uno"".

Así pues, todos, intrigados hasta la médula, descubren que aquel extraño visitante es nada más y nada menos que el Conde Drácula. ""Sí, ese mero, el que sale en las película"", dijera La Tisigua.

Entonces, todos y cada uno, le muestran al Conde que vivir en Chiapas, en la patria chica, tiene lo suyo, muy a pesar de que las calles del pueblo ""tienen bancas que parecen tumbas"", y banquitos que parecen ""escusado""; muy a pesar de que las calles parecen ""panteón"" de ""tanto hoyo abierto que hay"".

Esto es tan solo parte de lo que entraña una obra como ""Bienvenido, Conde Drácula"", que realizó un par de presentaciones en el Teatro de la Ciudad ""Emilio Rabasa"", los días 12 y 13 de junio, en punto de las 9 de la noche.

Con localidades agotadas, el público degustó esta puesta en escena, única en su género, que cumple este 2012, 25 años de divertir a los chiapanecos.

Un hecho inesperado, a decir Lola Montoya, directora y actriz de esta pieza que podría definirse como una obra ""hecha para el pueblo"", y que lo representa de manera fehaciente en su forma de hablar llena de modismos, en su alegría a pesar de la desgracia (propia y ajena), en su forma tan peculiar de criticar a quienes están en el poder.

Así pues, el Conde Drácula, ""refinado, amampado y todo"", es una de las obras cuya continuidad está asegurada, porque su valor y su legado rebasa todo: es una obra que ha echado raíces en el espíritu de los chiapanecos.

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