Las incógnitas perduran 80 años después del asesinato de García Lorca. Su muerte sigue siendo un pozo de misterio, lleno de leyendas, sospechas y testimonios velados por la ley del silencio que se impuso durante la guerra civil y la dictadura franquista.
Dónde está enterrado el poeta granadino, cómo murió y si fue torturado, “porque hay indicios de que sí”. Estas son algunas de las preguntas a las que Ian Gibson, su biógrafo, busca respuesta, sin que ello implique incumplir la voluntad de la familia de no trasladar sus restos. “Nadie quiere sacar de allí los restos de Lorca. Si la familia no quiere, tampoco me parece bien a mí”, cuenta el biógrafo del artista granadino.
El relato mecanografiado el 9 de julio de 1965 en Granada por un policía que no se identifica no deja dudas sobre la responsabilidad política del ejército franquista en la detención y asesinato del poeta en 1936. “El informe es contundente y demuestra que no fue un asesinato callejero, que fue sacado del Gobierno Civil para asesinarlo. Ellos mismos lo dicen”, señala Ian.
Una tercera excavación, financiada mediante micromecenazgo, intentará dar con los vestigios mortales del autor de Bodas de sangre el próximo mes de septiembre, tras los intentos fallidos en 2009 y 2014. Gibson cree que esta exploración, protagonizada por el historiador Miguel Caballero y el arqueólogo Javier Navarro, no acabará con el hallazgo del cadáver del poeta, pues se hará a tan sólo 20 metros de donde finalizó su anterior trabajo.
Gibson, cree que averiguar su enterramiento debería ser “una cuestión de Estado” y que España “no está haciendo los deberes con sus muertos, con más de 100 mil asesinados por el franquismo en cunetas y fosas comunes”, entre los que se encuentra “el poeta español más amado y más traducido de todos los tiempos”.
La obra completa de Federico García Lorca pasará a ser de dominio público el próximo 1 de enero de 2017, hecho que celebra el biógrafo. “La familia ha disfrutado 80 años de los derechos de autor. Ahora, Lorca se verá libre por fin, irónicamente, de su familia. Los herederos de un autor pueden poner muchas pegas para montajes teatrales, ediciones. A veces son un estorbo para la obra”, dice quien asegura haberlo sufrido.
Pero no todo son críticas a los herederos del autor, pues el hispanista agradece a la familia haber montado la Fundación Federico García Lorca y “mantener juntos unos papeles que valen una fortuna, porque es uno de los autores contemporáneos más cotizados, y eso es un mérito”.












