Björk confesó que se sintió motivada a sacar a la luz su experiencia de acoso con “un director danés”, que inmediatamente fue reconocido, pues la única película que ha hecho la cantante con un cineasta danés es Dancer in the dark, dirigida por Lars von Trier.
El cineasta de 65 años de edad respondió por medio del Jyllands-Posten: “No fue así, pero es un hecho que no éramos amigos”. El productor Peter Aalbaek Jensen agregó: “Por lo que recuerdo, nosotros fuimos las víctimas; ella era más fuerte que Von Trier, nuestra firma y yo, y lo discutía todo”.
Ante esto, la cantante recurrió a su cuenta de Facebook y, como parte del movimiento en redes sociales #MeToo que la actriz Alyssa Milano inició recientemente tras lo ocurrido con Harvey Weinstein, detalló en una publicación lo que sucedió en el 2000. “Durante todo el proceso de filmación, hubo constantes y paralizantes susurros de insinuaciones sexuales indeseados de su parte, con descripciones gráficas, a veces con su esposa de pie junto a nosotros”, señaló.
Asimismo, relató: “Mientras filmaba en Suecia, me amenazó con subir desde el balcón de su habitación a la mía en medido la noche con una clara intención sexual, mientras que su esposa estaba en la habitación de al lado. Me escapé a la habitación de mis amigos y esto fue lo que finalmente me hizo darme cuenta de lo severo del asunto.
“Hubo historias fabricadas en la prensa por su productor acerca de que yo me había puesto difícil. Esto coincide con los métodos de Weinstein y la intimidación. No toleré ni permití ser acosada y ahí es cuando me describieron como ‘difícil’; si ser difícil es enfrentarme a ser tratada así, entonces lo soy”.












