Esculturas peligrosas


Fabián Rivera. CP. El acero es el molde ideal del imaginario del escultor José Toledo, “Pepo”, quien recientemente dio a conocer la magna exposición “Esculturas peligrosas”, en las instalaciones del Centro Cultural “Jaime Sabines”.
“Esculturas peligrosas” está conformada por un total de 25 piezas, cuya curaduría está dividida en tres series temáticas: “Bestiario”, “Bosque urbano” y “Ciudades utópicas”, que están elaboradas en su totalidad, con acero.
Las tres series responden, según el artista, “a un llamado de protesta y atención por el trato que se le da actualmente al planeta Tierra”. “La serie ‘Bestiario’ alude a los animales; ‘Bosque urbano’, a las plantas, y ‘Ciudades utópicas’, al ser humano, y van en contra de la dilapidación de nuestros recursos naturales y, lo más importante, la degradación de las relaciones humanas”, comentó.
Oriundo de Guatemala, “Pepo” Toledo utiliza acero en la elaboración de sus esculturas, ya que la mecánica automotriz fue su primer oficio, y el primer contacto con su labor artística fue la lámina.
Otro de los elementos que se destacan son piezas de automóviles y demás aditamentos, que emplea con el fin de “hacerlas valer en sus esculturas y que no sean vistas como chatarra”.

Tendencia
Pero “Pepo” Toledo es más que solo el ingenio de un hombre que encontró en su oficio cotidiano, el punto clave de su labor artística. El también guionista y promotor cultural, opina que actualmente el arte contemporáneo se manifiesta de maneras poco convencionales, cuya fragilidad sólo confunde al espectador.
“Ahora no sabemos qué es arte y qué no lo es. Hay quien pone un objeto irrelevante sobre el escenario, o en un museo, y dice que es arte, dejando fuera todo concepto de belleza. Entonces, debemos retornar a las bases del arte, a lo clásico, para tener un punto de referencia y saber en dónde estamos”, puntualizó.
El artista refirió estar en contra de ciertas manifestaciones extremas del arte contemporáneo que reniegan la estética, la belleza y los valores morales.
“Las actitudes nihilistas van en contra de cualquier cosa que signifique estabilidad, instituciones políticas y religiosas; este no es el mundo que queremos para nuestros hijos. Esta es una voz de protesta”, concluyó.