Burkha| sabio escultor

"Verónica Huesca * CP. El notable escultor suizo Federico Burkha inauguró en días pasados la exposición de nuevas obras escultóricas monumentales en el Instituto Jovel, ubicado en el municipio de San Cristóbal de Las Casas.

Este proyecto que le llevó once largos meses de realización tuvo un muy buen recibimiento en la localidad, tanto por aquellos conocedores del arte, como por los demás visitantes interesados en el tema.

Estas esculturas monumentales están hechas a base de concreto, trabajo que también ha sido exhibido en Ginebra, Suiza.

""Con la técnica para hacer obras monumentales, hice obras moldeadas dentro de la tierra, es decir, pongo un molde enterrado y luego utilizo mezclas a base de cemento con fibras sintéticas que me permiten hacer formas bastante libres"", senala Burkha.

Algunas de estas piezas tienen un grosor que va desde los 6 milímetros hasta los 40 ó 50, mientras que de altura es de casi 2 metros.

Burkha, quien reside desde hace nueve anos en San Cristóbal, es un notable escultor con reconocimiento por su trayectoria artística en Europa. Para él, el material para esculpir no es un elemento más en qué basarse para crear, sino más bien, éste es la creación misma.

""Para mí, el material no es sólo un medio de obtener una forma, es el personaje principal de una obra; algo muy cargado de impresiones, de sentimientos. Se trata de lo que siento con ese material y es un diálogo que se da entre él y yo"", detalla Burkha. ""He visto como importantes escultores trabajan un material para obtener una forma, pero para mí no; yo voy trabajando con diferentes elementos que me impregnan un carácter simbólico"".

De esta forma, utiliza en sus creaciones piedra caliza, madera, obsidiana, ámbar y jade: ""Para mí son materiales simbólicos de esta localidad. La obsidiana es uno de los elementos más importante de Mesoamérica, ya que fue la base del desarrollo de las culturas prehispánicas, porque han descubierto ciudades que datan de hace más de 200 anos a. C donde usaban la obsidiana.

Por otra parte, el jade es más duro que la obsidiana y más difícil de tratar y trabajar, pero igual me gusta. El punto es que, como buena escultura que es, perdure por anos y anos.

Buena parte de las esculturas han sido donadas al municipio del lugar para que permanezcan como parte de mi simbología personal"", puntualizó.

"