Este fin de semana y por invitación del ballet folclórico Catzojoyo de Tuxtla Gutiérrez, el grupo Huehuecoyotl, de la ciudad de Tepetitlán de Morelos, Jalisco, realizó un par de presentaciones en esta ciudad capital: en el parque jardín de la Marimba y el comedor zoque de Copoya, como parte de un intercambio cultural pactado entre ambos municipios.
José Silvestre Ibarra Medina, director artístico del grupo folclórico Huehuecoyotl, señaló que el propósito de estas presentaciones es promover la cultura de los pueblos, al mismo tiempo que conectar con Tuxtla.
Durante la presentación en el parque de la Marimba, ocurrida el sábado a partir de las 6:00 de la tarde, se mostraron cuadros dancísticos de Veracruz, Sinaloa, Guerrero y cerraron con Jalisco.
Al siguiente día, a las 11:00 de la mañana en el comedor zoque de Copoya, el ballet folclórico Huehuecoyotl presentó cuadros distintos a los del día anterior: bailes regionales de Nuevo León y Baja California Norte.
En esta ocasión de intercambio arribaron 40 de los 45 bailarines que integran el grupo, ya que por diversos compromisos no todos pudieron viajar, según detalló Ibarra Medina. La agrupación tiene siete años, iniciaron de manera independiente, pero ahora la casa de la cultura de Tepetitlán los apoya y ellos retribuyen con presentaciones.
Es la primera vez que participan en un intercambio cultural con Chiapas y están emocionados por la cultura del estado (que en parte ya habían estudiado, pues no les gusta “llegar a ciegas”, como apuntó el director artístico) y el recibimiento que han tenido.
En su repertorio presentaron sones y jarabes, diferentes a la danza tradicional, y aunque también tienen montado un cuadro de Chiapas con “Las chiapanecas”, “El alcarabán”, “El sapo” y “Bolonchón” (por un grupo infantil), no lo presentaron por obvias razones; sin embargo, es posible que lo incluyan en un evento que tendrán en noviembre en el Estado de México, y en abril de 2018 a Navojoa, Sonora.
Finalmente el director artístico de Huehuecoyotl resaltó que el interés por la danza se está perdiendo, y es importante mantenerlo porque muchas veces les interesa más el espectáculo, pero, por su parte, lo que impulsa es preservar esta parte de la cultura del pueblo, el amor al arte, el gusto por bailar y el aplauso del público.












