Cabalgantes de Dios: Kuchulajel

"René Araujo / Corresponsal * CP. Mientras que los alferraces entrantes sirven la comida tradicional a las autoridades tradicionales pedranas de San Pedro Chenalhó, en una alejada calle ubicada en un costado de San Pedro Canelo, se lleva a cabo una de las tradiciones más interesantes y complicadas del carnaval tzotzil. El Kuchulajel.

Dos grupos de cabalgantes formados de cuatro personas cada uno, vestidas con los elegantes trajes de los capitanes tzotziles se disponen a realizar la carrera o recorrido alrededor de las humildes casas de los pedranos.

Los grupos de cabalgantes se turnan para salir a ""brincar y saltar con la bestia"". El recorrido tiene su cúspide en una meta cósmica, de la cual son colgados los guajolotes que serán sacrificados por los K´ojetik, quienes se cubren la nuca con una máscara de cuero crudo y pelos de caballo.

Durante 12 tiempos, los kuchujajeletik recorren los llamados patios o circuitos, arrancando ocasionalmente plumas a los guajolotes, simbolizando las batallas de los primogenitores de los pedranos. Los k´ojetik golpean ocasionalmente los machetes en los maderos que sirven de meta, mientras que realizan un sonido gutural.

Los sirvientes convidan chicha a los asistentes al festejo, el sacrificio es consumado. Los jóvenes y curiosos forman un círculo ante los festejantes y los acompanan durante el recorrido a la iglesia de San Pedro.

Los negros, personajes que llevan el rostro pintado de ceniza, llevan las cabezas de los guajolotes, los siguen los músicos, los k´ojetik y los cabalgantes. Se reúnen en el atrio y los cuatro capitanes realizan los rezos de agradecimiento al nazareno, al reverendo padre-madre de los pedranos.

A continuación los dos grupos de cabalgantes inician el recorrido por los rumbos del K´ul´ulo y Ch´enalo´, que son los barrios antiguos de la comunidad. Recorrerán las calles principales y luego retornarán para continuar con los festejos.

Los mashes, vestidos con sombreros cónicos y adornados con listones de colores, bailan saludando a los centros cardinales con sus banderas; tocando las pequenas cornetas de metal llaman al pueblo a reunirse a la celebración del carnaval tzotzil que este ano inicia tarde, en la cuarta semana del segundo mes.

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