Los acordes de una guitarra acústica fueron el preludio de una noche más de Café Tacvba en el Vive Latino, la séptima de la banda de Satélite en este festival desde 1998.
Pero este año es distinto, no solo sigue rodando la resaca pandémica, sino que la mayoría de los fans que les reciben con euforia no son los jóvenes que coreaban “María” a todo pulmón hace dos décadas, sino seguidores más mesurados, con muchas más historias que contar mientras acompañan a la banda con este primer tema.
Con un atuendo en detalles a flores y un sombrero de metate, fiel a su estilo, Rubén disfrutó en calma cómo coreaba la gente una de las canciones más afamadas de la agrupación, con respuestas melódicas de Meme del Real en las estrofas.
“Muchachas, muchachos, qué alegría estar una vez más en el Vive Latino, ¿cómo están?, ¿rockeando duro? ¡Eso es todo! Muy agradecidos de estar de regreso con ustedes, el público, lo mejor de todo”, fue como saludó Albarrán a sus fieles seguidores.











