La llegada de películas a los servicios streaming y el confinamiento también han logrado que algunos servicios se vean beneficiados, tal y como pasó con Netflix, quien en sus tres primeros meses aumentó en más de 15 millones de suscriptores. Su crecimiento mayor se dio en Asia-Pacífico y Latinoamérica, con 63 % y 25 % de crecimiento interanual respectivamente.
Los próximos estrenos de Hollywood todavía no están en vías de llegar a las salas de todos los hogares, porque la mayoría han sido postergados hasta que reabran los cines. A quiet place part II (Un lugar en silencio: parte II) de Paramount Pictures, que iba a estrenarse el 19 de marzo, fue retirada del calendario. Mulán de Disney y la cinta de James Bond No time to die fueron pospuestas. Universal, por su parte, retrasó F9 para el próximo año.
“Los ‘blockbusters’ se estrenarán en cines, eso no va a cambiar y creo que habrá un repunte en la venta de ‘tickets’, porque cuando salgamos de esto, la gente querrá salir de casa, no porque no pueda ver ese contenido en casa, sino porque va a querer convivir. Después de ese boom es donde se pondrán las cosas competitivas, porque ahora los exhibidores tendrán que ofrecer más cosas, mejorar la experiencia. Habrá una competencia más fuerte entre plataformas y exhibidores”, expresa Óscar Uriel, crítico de cine.
Entregas como el Emmy están siendo flexibles al ampliar el plazo hasta el 5 de junio para presentar candidatas para su próxima edición y permiten que quienes quieran competir por un galardón puedan no haber llegado al cine y, en el caso de la televisión, que no todos los capítulos se hayan estrenado.
Los Globos de Oro anunciaron hace unas semanas que incluirán cambios en su reglamento, como admitir enlaces web y DVD en lugar de pases de prensa, para sortear que las salas de cine se encuentran cerradas en Los Ángeles.
Por su parte, la Academia de Hollywood, responsable de los premios Óscar, dejó la puerta abierta a posibles transformaciones en sus premios.











