Camila Sosa habla del proceso de escribir

“Mi intención, si es que tengo alguna cuando me siento a escribir, es tratar de destruir una cultura que se ha ocupado de esquilmar determinados cuerpos, de robar el pan de determinadas mesas y la sabiduría que fuimos capaces nosotras, sobre todo con el lenguaje”, afirmó la escritora argentina Camila Sosa Villada, luego de recibir el Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2020 que recibió en la edición 35 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, un año después de que se realizó el encuentro de manera virtual por la pandemia.

Durante el encuentro denominado “Mil jóvenes con… Camila Sosa Villada”, la escritora que estuvo acompañada por la mexicana Ana García Bergua, aseguró que los travestis como ella “siempre hemos sido los escritores que hemos estado en tela de juicio, siempre hemos tenido que pagar un precio para que nos respeten o esperar a que nos muriéramos para decir: ‘ah bueno pues vamos a reeditar toda su obra”.

Acerca de los cuestionamientos que le han hecho otros escritores que han señalado que ella únicamente vende libros por ser travesti, Camila Sosa Villada señaló que antes que pensar en una publicación, pensar en escribir bien, respetar las reglas ortográficas, gramaticales y sintácticas, lo importante “es sentarse a encontrar el cuerpo que cada uno tiene como escritor, así como lo hice yo en la siesta mientras mis padres dormían”.

Durante la conversación de jovencitas le preguntaron sobre su vida y su proceso de escritura, Sosa aseguró que la escritura es una identidad, “es como un vestido, como una desnudes, como una necesidad, como una satisfacción, como un deseo, pero también como una depresión enorme, es lo más poderoso que existe”.

La también autora de El viaje inútil y Tesis sobre una domesticación insistió en que antes de ser travesti, actriz, y antes de ser prostituta, como lo fue de jovencita, es una mujer que ha escrito desde el cuerpo de una escritora, y aunque recién ahora está encontrando palabras para contar, aún no encuentra el lenguaje capaz de describir los estados sicodélicos que le provocaban las drogas ni para contar cómo pudo resistir la oscuridad, el frío y la violencia de los clientes, “tal vez un día lo encuentre”.