No trabajar para el rating es la visión de la televisión pública de Ernesto Velázquez Briseño, director de Canal 22. “Por supuesto que no nos interesa el rating por sí mismo. Nos interesan las audiencias”, señaló en entrevista a unas cuantas semanas de asumir la dirección del canal cultural de México.
La gran utopía de la televisión pública y el gran sueño de Canal 22 es hacer que las minorías de hoy sean las mayorías del mañana, cita a uno de sus antecesores, José María Pérez Gay, con quien trabajó años atrás. Agrega que el tema aspiracional de un canal cultural es que todo mundo pueda ver una película de Fellini, buen cine mexicano o el gran documental. Y no que escojan un programa cómico barato.
En los antiguos estudios Churubusco, sentado en la oficina que años atrás quedaba sobre su escritorio, cuando antes trabajó en Canal 22, primero en el área de patrocinio y luego en la de producción, se dice privilegiado por volver a casa, donde tiene más amigos que los que tuvo en la preparatoria.
“Si logro restablecer ese extraordinario clima de concordia y de trabajo coordinado que siempre ha tenido, me voy a sentir muy halagado”, señala sobre su llegada a este medio público.











