"Sara Regalado * CP. De algunos años para acá, las compañías folclóricas han optado por completar sus cuadros dancísticos con representaciones teatrales, escenografías llamativas y narraciones que ponen en contexto a la coreografía que se interpretará.
Todos estos recursos fueron utilizados por la Compañía Folclórica Candox en su más reciente presentación, realizada en fin de semana en el Teatro de la Ciudad ""Emilio Rabasa"".
En el inicio, con la coreografía ""Que vivan los parachicos"", aunque resaltó la escenografía con la representación de la Pochota de Chiapa de Corzo y los parachicos gigantes que salieron a bailar, a la historia narrada le faltó documentación, pues se volvió a difundir, ante cientos de personas, el relato de que la danza de los parachicos nació con la visita de María de Angulo y su hijo enfermo a tierras chiapanecas, cuando investigadores han determinado que se trata de una danza milenaria que los antepasados chiapanecas ejecutaban en honor del Sol.
Así, puesto que el objetivo de la compañía es ""rescatar, preservar y difundir la cultura a través de las danzas folclóricas"", debe hacerlo con fundamentos, porque de otra manera, su público queda desinformado y las verdaderas tradiciones se pierden.
El programa continuó con huapangos y danzas de concheros del estado de Querétaro, bailes del palmar y ""Danza de las jicaritas"" de Campeche, así como diversos cuadros tapatíos a los que la compañía denominó ""¡Soy puro jalisciense!"".
Dejando fuera a las coreografías del norte, después del intermedio, la presentación, que intercaló música en vivo y música grabada, continuó con chilenas de Guerrero, ""El federal"" y ""Danza del ferrocarrilero"" de Aguascalientes y una boda tradicional de Nayarit.
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