Captura la identidad de La Paz

El fotógrafo boliviano exhibe por primera vez en México “Archivo de altura, La Paz”, que reúne unas 20 obras representativas de su trayectoria. Cortesía
El fotógrafo boliviano exhibe por primera vez en México “Archivo de altura, La Paz”, que reúne unas 20 obras representativas de su trayectoria. Cortesía

“Lo que me fascina de La Paz (Bolivia) es que es muy caótica. Trata de sacudirse cualquier tipo de cliché. Es una ciudad que crece a su manera, con edificios que desafían la gravedad y se muestra muy orgullosa de sus costumbres, tanto aymaras como quechuas”, comenta el fotógrafo boliviano Michael Dunn Cáceres (1985).

En busca de la magia y la sorpresa en medio del desorden, el artista de la lente ha captado desde hace 15 años la vida cotidiana de esta urbe andina, sus calles, edificios, personajes urbanos y la presencia de la cholita paceña —mujeres aymaras o mestizas vestidas con el sombrero que se ha vuelto icónico—; así como las montañas, los ríos y el nevado Illimani, el símbolo y guardián de la ciudad.

De entre más de 400 imágenes, Dunn seleccionó la veintena de fotografías que integran su primera exposición en México, titulada “Archivo de altura, La Paz”, en alusión a los 3 mil 600 metros de altura sobre el nivel del mar que tiene su ciudad natal; la muestra se inaugurará el próximo 22 de enero en la Galería Claroscuro, ubicada en Camelia 91, en la colonia Florida, donde permanecerá hasta el 12 de febrero. “Me gusta captar momentos. Una de las particularidades de la urbe es que siempre ves a gente corriendo, apresurada, yendo hacia algún lado. Me fascina atrapar la esencia de las personas interactuando en sus calles. Está rodeada de montañas y tiene un nevado de casi 6 mil 500 metros, que no me canso de tomar”, explica en entrevista.

“Me costó mucho llegar a una selección tan pequeña. Afortunadamente, conté con la ayuda de Patricio Crooker, un fotógrafo de Bolivia, quien fue el curador”, confiesa. “He explorado a La Paz en diferentes lugares y horarios. La altura hace que la luz del sol sea particularmente dura. Capto en la mañana y en la tarde, en busca de una luz más suave”.

Con dos décadas de trayectoria y estudios en Administración de Empresas, el creador descubrió este oficio en Nueva York, donde vivió durante seis años; pero fue a su regreso a Bolivia cuando se dedicó de lleno a las cámaras tanto analógicas como digitales.