Caras de Brandon

"México * El Universal. Brandon Flowers es el excéntrico músico que viste chaquetas con hombreras, plumas y brillantina. Es el intérprete que derrocha energía en el escenario con su grupo, ""The Killers"". Es la estrella ambiciosa que critica a sus contemporáneos sin morderse la lengua. Es el chico de 28 años, padre de familia, mormón y de vida ordenada.

Es el artista que resplandece entre las luces de neón y las palmeras de plástico. Es el creador de éxitos que llenan las pistas de baile. Es la persona dura que evidencia la aridez de su alma en el desierto de Nevada. Es letrista oscuro.

Todo eso y mucho más, es el poliédrico Flowers, líder de ""The Killers"", uno de los grupos más mediáticos del momento, unos ""llena-estadios"" como hay pocos. Un grupo tan paradójico e inclasificable como su líder, tan rock como pop, intimista y bailable, tan ""New Order"" como ""The Cure"".

""No puedes salvar al mundo con la música, pero lo puedo intentar. Tengo que llegar tan lejos como pueda"", aseguró el soñador Flowers, en una entrevista a principios de año.



Quiere ser el mejor

""Siempre soy competitivo. Quiero ser mejor que el resto. No me disculparé por ello. No hay nada sucio en eso"", afirma con disciplina mormona, su religión, la que lo aleja de las drogas y el alcohol, del tormento, señas de identidad de las viejas estrellas del rock.

Dave Keuning, Mark Stoermer y Ronnie Vanucci, sus disímiles compañeros de grupo, tienen las mismas ganas que él de comerse el mundo. De ahí viene el último disco, una concesión ochentera, bailable, colorista, alejada del blanco y negro de ""Sam¥s Town"". Flowers ha dejado la aridez del desierto por la diversión banal y sin complejos iluminada con luces de neón. Y como bandera, su single ""Human"".

""Es la mejor canción de nuestra carrera"", asegura el cantante y tecladista, nacido en Las Vegas en 1981, que pasó parte de su juventud en un pueblecito cerca de Utah, con sus padres; un hermano que le transmitió su gusto por Morrisey y ""The Cure"", y cuatro hermanas. Un lugar con escasa tasa de estrellas del rock por kilómetro cuadrado. ""Are we human or dancerú"" (øSomos humanos o bailarinesú), se pregunta Flowers en ""Human"". La frase ha dado ya para un tratado filosófico en internet. ""Para mí tiene sentido. Es difícil de explicar"". Ni lo pretende el rockero Brandon Flowers.

Enemigo de bandas como ""Franz Ferdinand"" y de ""Green Day"", el líder de ""The Killers"" no soporta que se infravaloren éxitos como ""Somebody told me"" o ""Mr. Brightside"". ""Son una parte importante de esta generación"", dice.

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