Carlos Pellicer| tradicionalista con sensualidad

"México * Agencias. La obra poética de Carlos Pellicer, quien falleció hace 33 años y cuyos restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres de la Ciudad de México, ha tenido una amplia difusión en español, aunque harían falta ediciones de sus poemas en otros idiomas como el inglés y el francés. Recientemente se han publicado antologías de su poesía en alemán (en una edición suiza) y en portugués (en Recife, Brasil).

También se espera la pronta edición de las cartas de Pellicer desde Tierra Santa, edición cuidada por Vicente Quirarte y Serge Zaïtzeff, uno de los mayores especialistas en el legado pelliceriano y a quien se debe el rescate de los epistolarios de Gabriela Mistral a Carlos Pellicer, y de José Vasconcelos a Pellicer y Mistral, entre otros. Las cartas serán publicadas por la UNAM y Ediciones El Equilibrista.

""Yo escribo para mi placer personal. Jamás me he ocupado de la gente. No me importa la gente. Es mi único egoísmo. Yo mismo soy mi público, y la gloria y la popularidad me tienen sin cuidado"", escribió el propio poeta sobre el ""desastre editorial"" que fue la publicación de sus obras en vida.

En torno al nacimiento de Carlos Pellicer, quien vio la primera luz en San Juan Bautista (hoy Villahermosa), existe el registro de dos fechas, una, el 4 de noviembre de 1899, que es la que él solía dar, y el 16 de enero de 1897, que se ha establecido como la fecha más certera. Falleció en la Ciudad de México, el 16 de febrero de 1977.

Ingresó en la Academia Mexicana de la Lengua el 16 de octubre de 1953. Su apellido materno era Cámara.

Estudió en la Escuela Nacional Preparatoria y en Colombia, a donde fue enviado por el gobierno de Venustiano Carranza. Fue cofundador de la revista ""San-Ev-Ank"" (1918) y de un nuevo ateneo de la juventud (1919), y secretario privado de José Vasconcelos. En agosto de 1921, junto con Vicente Lombardo Toledano, Diego Rivera, José Clemente Orozco y Xavier Guerrero, entre otros, fundó el Grupo Solidario del Movimiento Obrero.

Además, fue un asiduo colaborador de revistas como ""Falange"" (1922-23), ""Ulises"" (1927-28) y ""Contemporáneos"" (1928-31). Fue profesor de poesía moderna en la UNAM y director del Departamento de Bellas Artes. Como museógrafo, organizó los museos ""Frida Kahlo"", el de la Venta y el Anahuacalli, entre otros.

Pellicer fue un poeta explosivo, telúrico, solar, amante rendido de la naturaleza. También profundamente religioso y frugal, admiraba a San Francisco y a Sor Juana; también antiyanqui y antifascista, apóstol de Bolívar, Martí y Vasconcelos. En algún poema escribió: ""Líbranos de la ciencia/ en manos de déspotas y de millonarios""; en otro lado clamó: ""Te necesito en esta hora/ en que mi lengua cristiana/ pregunta a los ricos por tanta miseria"". Perteneció a una estirpe intelectual que aunaba la palabra a la acción.

Su sinceridad, tanto en el terreno político como en el literario, le acarreó no pocas enemistades. Emparentado generacionalmente a ""Los Contemporáneos"" (Gorostiza, Villaurrutia, Cuesta, Novo), Pellicer no se afilió del todo a sus postulados estéticos, que eran más bien introspectivos, oraculares y vanguardistas.

""Sí: yo soy un tradicionalista, pero no estático sino dinámico. Ahora están de moda el 'cerebralismo' y los semi-versos con cara de hambre. Yo soy lo contrario: la sensualidad, el ritmo y la riqueza"", escribía el poeta Carlos Pellicer, desde Roma, en 1928.

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