Carlos Rivera alista su batalla

En los 14 años que Carlos Rivera lleva sobre el escenario ha vivido momentos de satisfacción y éxito pero a su vez también ha tenido que librar muchas batallas. Por eso, si bien hoy cosecha los frutos de su trabajo, asegura que sigue en una constante guerra contra todos aquellos que no creen en él y que afirman que no canta o simplemente no es un buen artista.

“Hubo personas que me dijeron que yo nunca iba a lograr nada, que nunca iba a vender discos o iba a llenar un Auditorio Nacional y ahora estoy a punto de llenar el sexto, séptimo y octavo. Esa es mi guerra, la que yo he luchado y la que yo comparto, la de demostrar que puedo”, expresó Rivera en entrevista con en uno de los ensayos.

El tlaxcalteca iniciará en el coloso de Reforma la gira que se desprende de su reciente disco y, para ello, el cantante recreará un ambiente bélico y de protestas, y junto a él, sus fans podrán alzar la voz por aquello que cada uno considere injusto.

Aunque Carlos prefiere reservarse sus posturas políticas o su visión de lo que ocurre en México, confiesa que cree que una de las grandes guerras que enfrenta este país, más allá de la evidente (inseguridad, narcotráfico y desempleo), es con la actitud pesimista o de disgusto cuando se ve que a un connacional le va bien.

“La principal (guerra en México) es que nos hemos convertido en un país que le echa la culpa a todo el mudo pero las personas no se están haciendo cargo de sus propias vidas, quieren que todo mundo, el gobierno, el jefe, su papá mamá, su pareja, les resuelva la vida, y realmente no están dispuestos a luchar y trabajar por lo propio; hay algo que se transformó. Antes la gente veía que alguien lograba algo y se convertía en algo aspiracional, hoy genera lo contrario, hoy es ‘no se lo merece’, ‘yo me lo merezco’, ‘yo debería tener ese coche’”, opinó.

Este mal que aqueja al país, consideró Rivera, ha tenido que enfrentarlo en los años que lleva desde que salió del reality show La Academia, el cual, dijo, le ha tocado combatir con trabajo arduo y oídos sordos. “Siempre la gente encuentra justificaciones para el éxito de otros, a veces se piensa que por palancas o porque tuvo un golpe de suerte, para mí eso no es suerte, es resultado de solo dormir dos horas o no dormir o no comer, viajar de un lugar a otro, y eso es algo que, para quienes lo hacemos, vale la pena”, declaró.