Casas de cultura sin fondos

Representantes de la cultura, encabezados por Carlos J. Villaseñor Anaya y Carlos Lara González, presentarán a integrantes de la Comisión de Cultura y Cinematografía de la LXV legislatura una reserva ciudadana al Presupuesto de Egresos de la Federación 2022, a fin de solicitar la reasignación de 250 millones de pesos del ramo 48 de la Secretaría de Cultura Federal, que encabeza Alejandra Frausto, provenientes del Proyecto Chapultepec que encabeza el artista visual Gabriel Orozco.

La idea, según el documento obtenida por Excélsior, es “realizar una federalización de las acciones culturales, a través de un programa de financiamiento para el equipamiento y rehabilitación de las 2 mil 121 casas de la cultura y centros culturales de todo el país”, lo cual beneficiaría al 85.7 por ciento de la población de la República Mexicana que habita en mil 152 municipios.

La propuesta aporta un desglose de los espacios culturales en todo el país, entre los que destacan: 268 en la Ciudad de México, 185 en el Estado de México, 173 en Jalisco, 161 en Veracruz, 145 en Oaxaca, 132 en Puebla, 94 en Chiapas y 87 en Michoacán, entre otros.

Y explica: “Es indudable que las 2 mil 121 casas de la cultura y centros culturales del país prestan un importante servicio como primer punto de contacto de la población municipal con las expresiones artísticas y culturales”.

Sin embargo, “es posible afirmar que históricamente no han contado con los recursos presupuestales necesarios para su equipamiento y rehabilitación, de manera tal que puedan potenciar sus alcances en el progresivo cumplimiento del derecho humano a participar en la vida cultural”.

La propuesta sugiere la adquisición de una pantalla con servicio de internet y un sistema de sonido, al que podría añadirse una impresora de alta capacidad para imprimir artículos, libros y textos de capacitación, a lo que se sumaría la habilitación de un salón de usos múltiples, lo que requeriría un presupuesto cercano a cien mil pesos en promedio, resultando 212 mil 100 pesos, más un monto adicional para sufragar gastos de operación, para dichos espacios.

A dicha aportación federal, abunda el documento, podría añadirse una aportación paritaria producto de la suma de recursos del ámbito estatal y municipal de cada Estado, con lo cual se duplicarían las posibilidades de inversión.

Finalmente, detalla que su operación estaría a cargo de un programa de apoyo a Casas de Cultura y Centros Culturales y su operación podría realizarse a través de un fondo mixto, como instrumento financiero, el cual sería regulado por reglas de operación específicas.