Cáscara, el relato del pueblo de Tortuga

El libro Cáscara, de Luis Girarte, forma parte de la más reciente colección del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas. Cortesía
El libro Cáscara, de Luis Girarte, forma parte de la más reciente colección del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas. Cortesía

La obra merecedora del Premio Internacional de Novela Breve Rosario Castellanos, edición 2018, Cáscara, de Luis Girarte Martínez, es el relato del pueblo llamado Tortuga, que se ve manchado por un hecho violento en el que uno de sus habitantes más populares pierde la vida.

Todo se desprende a partir de 16 relatos contados desde la mirada de un habitante de dicho pueblo que narra cómo un 12 de diciembre el pueblo se pone de luto porque “El Prieto” Gutiérrez pierde la vida en la cantina de la Pola, que es uno de los centros más concurridos por los habitantes de Tortuga.

Uno de los protagonistas de esta historia es precisamente el Prieto Gutiérrez, un joven que creció solo y que tuvo que soportar el dolor de que su madre se casara tan pronto como murió su padre. Esto derivó en que él deambulara solo por el mundo y a la vez fuera uno de los personajes más queridos de su pueblo.

El escritor refirió que en Cáscara relató la historia de un personaje de Sahuayo que vivió muy a prisa y que tuvo que sucumbir en un hecho de sangre. Menciona que en la historia retoma algunos personajes que aún viven en citado pueblo. La obra de Luis Girarte permite adentrarse a este lugar, detalla parte de la vida diaria de sus habitantes, habla de cómo trabajan y aborda los más íntimos secretos.

El clímax de la novela llega cuando el escritor narra los hechos que acontecieron aquella noche del 12 de diciembre en la cantina de la Pola, cuando un hombre apuñaló al “Prieto” Gutiérrez con un tranchete huarachero. El motivo por el que esa persona comete tal homicidio es muy claro; lo que no queda al descubierto es por qué otros tienen que pagar por los actos ajenos.

La novela Cáscara fue la ganadora de la emisión 2018 del Premio Rosario Castellanos, por unanimidad y debido a “la belleza y fuerza de su narrativa, por la técnica moderna, en el ambiente de un relato campirano mexicano, por tener la obra personajes bien definidos, tratados con ternura y dureza, en el universo que el autor creó, que tiene una vocación estética desde las primeras hojas de la obra”.

El libro del escritor oriundo de Sahuayo de Morelos, Michoacán de Ocampo, se terminó de imprimir casi un año después de haber estado en la ciudad de Comitán de Domínguez donde recibió dicho premio, ya que la ceremonia se realizó en diciembre del 2018 y el libro fue impreso en noviembre del 2019.