En la Catedral de México, cada centímetro guarda una historia. Sus dos grandes torres por ejemplo, fueron planeadas para albergar grandes campanas. Cuenta el sacerdote José de Jesús Aguilar, que ambas estructuras se fueron elevando entre 1787 y 1791; en su construcción participaron los arquitectos Juan Serrano, Juan Lozano y José Damián Ortiz de Castro; cada una mide casi 70 metros de altura y entre las dos suman espacio para 58 campanas.
Pocos saben que actualmente sólo hay 30 campanas y que cada una tiene un nombre. La más antigua es de 1578, fue bautizada como Campana San José y es apodada La Ronca. El repique de todas ellas juntas han marcado momentos históricos del país: la coronación de Agustín de Iturbide; en 1847, para convocar al pueblo mexicano en la defensa contra los estadounidenses o el 15 de septiembre de 1910 para marcar el inicio de los festejos del Centenario de la Independencia.
También repican totalmente cuando entra un nuevo arzobispo de México, en la primera y la última visita que Juan Pablo II hizo al país y en 1968 cuando en la llamada marcha del silencio, los estudiantes tomaron simbólicamente el corazón del país. En otras cinco ocasiones más pueden escucharse en su esplendor: en la fiesta de Corpus, la noche del 15 de septiembre, en la Navidad y en las misas de Año Nuevo y de Pascua.
“Escribimos Catedral con mayúscula –dice el historiador Vicente Quirarte-. Al despojarla de artículo, la convertimos en persona. Asiento de la fe, su grandeza sin adjetivos trasciende finalidades religiosas. Sitio para la oración, lo es igualmente para el divagar del laico, para el desinteresado admirador de la belleza, para quien al plantarse frente a ella o someterse al poder de sus naves se descubre un nuevo iniciado al integrarse a ese vasto acumulador de energía”.
Más de 65 años después de que Manuel Toussaint (1890-1955) publicó su famoso estudio La catedral de México y el sagrario metropolitano. Su historia, su tesoro, su arte (1948), Fundación Cultural BBVA Bancomer vuelve a la carga con un monumental estudio acerca del insigne edificio mexicano. La Catedral de México, volumen de más de 500 páginas, que incluye la participación de más de 25 especialistas, que desmenuzan, tema por tema, el colosal inmueble cuya construcción, iniciada en 1573, duró 240 años.












