Con guapachoso baile fue celebrado el 10 de diciembre el 131 aniversario del nacimiento del pintor Diego Rivera (1886-1957) en su museo: el Anahuacalli, mandado a construir por el pintor y cuya inauguración se remonta a 1964.
Según cifras de la institución, poco más de 2 mil personas asistieron a esta fiesta que duró alrededor de cuatro horas, de las 5 de la tarde a pasadas las 9 de la noche, y en la que además de música en vivo, hubo fuegos artificiales y una expo-venta de artesanía y comida típica de diversas regiones del país.
Sin costo alguno, el programa musical estuvo a cargo de la legendaria Sonora Dinamita y la no menos célebre Danzonera de Felipe Urbán, “El Príncipe del Danzón”, cuyas sabrosas y movidas ejecuciones hicieron olvidar a la concurrencia el despiadado frío vespertino y nocturno y la pusieron a bailar y a gozar.
Pródigos en su actuación, los de la Sonora Dinamita interpretaron 25 de los más granados temas de su repertorio, de entre los que figuraron varios de sus grandes éxitos, como “Si vos te vas”, “La cadenita”, “Que nadie sepa”, “Hechicería”, “Capullo y Sorullo”, “La parabólica”, “Qué bello” y “La cumbia barulera”.
La Danzonera de Felipe Urbán no se quedó atrás y puso el momento cadencioso con 15 piezas que invitaron a doctos y legos en ese baile a sacar lo mejor de su repertorio de pasos.
En tanto, artesanos de Oaxaca y Tlaxcala continuaron con sus ventas de bordados, tejidos, alfarería y joyería, y algunos de los asistentes hincaron el diente a una suculenta tlayuda o a los chapulines provenientes de Oaxaca, acompañados con un caballito de mezcal.












