Minutos antes de la hora asignada, decenas de personas se agrupan afuera del Museo Jumex para ver el arranque de México en el Mundial. Llevan sombrillas negras, hacen sonar cornetas, aplauden y gritan, bajo el Sol que no deja ningún resquicio libre en la explanada.
Hay quienes hicieron largos viajes para estar ahí: los acentos y los idiomas los delatan, desde un extremo en Argentina hasta otro en Oriente. Personas de todas las edades, de todos los orígenes y clases sociales. Son 300 o 400, quizá, distribuidas alrededor de la pantalla, en la calle y en las gradas. Después, algunos entonan, en voz baja, el Himno Nacional y, cada que algún jugador es presentado, gritan “México, México”. Igualmente, aplauden al terminar el Himno de Sudáfrica.
Sentado en el suelo, un grupo de niños que porta la camiseta de la Selección Nacional ve la pantalla en silencio, sosteniendo la bandera tricolor entre las manos. Son los padres con sus hijos.
La cúspide
En los primeros 15 minutos sucede una escena que se repetirá muchas veces: ante lo que es casi un gol, los espectadores gritan hasta quedarse sin aliento. Y tras un momento breve, una pausa emocional, los aficionados enloquecen con la primera anotación.
Un extranjero se acerca a una pareja de pie, que cubre la visión de un grupo en las gradas, y le pide que se mueva, que comprenda que unos cuantos cubren la vista de todos. Pero ellos lo ignoran y siguen de pie, aunque crece el reclamo colectivo: “Que se sienten”. “Que se vayan”, gritan.
Pequeños grupos agitan abanicos y responden con sombrillas a un ambiente abrasador. Tras la primera falta, la multitud aplaude y, a ratos, por imposible que parezca, se queda tranquila y sólo observa. Trabajadores con chalecos naranja y cascos amarillos, adolescentes y jóvenes con camisetas deportivas, miran atentos e imperturbables desde la calle.
Mientras, Sudáfrica se debilita y cualquier pequeña ventaja que toma México, cualquier tentativa y posible anotación, son celebrados. Desde el balcón del Museo Jumex también hay quienes celebran. La imagen general es una estampa verde, una multitud verde. Y un hombre lleva, incluso, una peluca con los colores de la bandera nacional. Hombres con máscaras de luchador o que usan la bandera para esconderse del Sol.












