Celebridad rusa quiere ser presidente

Celebridad rusa quiere ser presidente

Ksenia Sobchak es hija de Anatoli Sobchak, exalcalde de San Petersburgo entre 1991 y 1996 y antiguo jefe y mentor del mismísimo Putin (que ejercía entonces de vicealcalde), y ahora quiere lanzarse a la primera línea de la política rusa para ser el altavoz de todos aquellos que pretenden luchar contra los robos, los abusos, la corrupción y las mentiras de la actual clase política de su país. 

“Ksenia tiene talento y ha adquirido experiencia en distintos campos en los últimos años”, ha expresado el Kremlin a través de Dmitri Peskov, jefe de prensa de Putin. 

Parte de la oposición considera que esta candidatura es una farsa, un títere del Kremlin, para legitimar estas elecciones presidenciales y dividir el voto, a lo que ella ha contestado de forma contundente: está dispuesta a renunciar a presentarse si se le permite optar a la presidencia a Alexei Navalny, uno de los principales azotes de Putin, al que, debido a su pasado judicial (fue condenado a cinco años de cárcel por malversación en una compañía de explotación forestal), se le ha prohibido aspirar a ser candidato a unas elecciones hasta 2028.

No se puede negar que Ksenia Sobchak es una auténtica celebrity, con más de cinco millones de seguidores en Instagram, además de periodista, actriz y presentadora de programas de telerrealidad (lo que podría restar seriedad a su discurso), pero también es cierto que ha estudiado Relaciones Internacionales y se ha mostrado siempre muy activa a la hora de mostrar su desacuerdo con el gobierno.