Al igual que “Chabelo”, Jorge Ortiz de Pinedo es un fiel admirador de las ranas, solo que el actor y productor afirma que no tiene tantas como su amigo, quien “comenzó a coleccionar desde los egipcios”. La razón por la que tiene alrededor de 700 ranitas esparcidas por toda su casa, dice, es muy especial.
“Colecciono ranas hace muchísimos años, desde que mis padres me contaron su historia. El día que se hicieron novios venían caminando por la calle de Allende esquina Venustiano Carranza, donde había una fuente, la de campoamor, donde hay una ranita que toca una cítara.
“Venían caminando tras salir del teatro, ella le dijo que sí aceptaba ser su novia y él se metió a la fuente a brincar de gusto junto con sus amigos Óscar Pulido y Emilio Brillas. De ese recuerdo dije que qué curioso, la rana tiene algo que ver en mi historia de vida, además las ranas son animalitos que hay que admirar, nunca saltan hacia atrás o a los lados, es una manera de ir siempre para adelante”, señaló.
El productor se ha pasado la cuarentena en casa con su esposa e hijo, disfrutando de sobremesas que normalmente son imposibles por la carga de trabajo, pero también está trabajando mucho, perfeccionando los guiones de Una familia de diez, que no han podido comenzar a grabar la nueva temporada por la pandemia. También lee mucho y ve programas de televisión.
En cuanto se pueda volver al teatro, que estima, podría ser en noviembre, Ortiz de Pinedo quiere hacer temporada de 12 hombres en pugna, regresar con Cosas de papá y mamá, junto a Susana Alexander, y una obra con la quiere homenajear a los doctores.











