"Santiago * EFE. El rockero argentino Charly García demostró en Chile que se siente mucho mejor, con un concierto en el que homenajeó a su compatriota Mercedes Sosa y dedicó las palabras de ""Dinosaurios"" al fallecido dictador chileno Augusto Pinochet.
A punto de cumplir los 58 años, García se presentó en el Movistar Arena de la capital chilena con el buen rock de siempre y la serenidad cosechada tras pasar un año lejos de los focos y sometido a un tratamiento contra su adicción a las drogas.
Tras su paso por Lima, donde demostró que está en plena forma para regresar a los escenarios, el artista aterrizó en Santiago, dispuesto a entonar bien alto su tema ""Me siento mucho mejor"".
Con sólo media hora de retraso, mucho menos de lo que tiene acostumbrado, Charly apareció casi puntual en el escenario, amparado por cinco músicos y una corista, Hilda Lizarazu, que no dejó a nadie indiferente con sus vestimentas y bailes extravagantes.
Ataviado con un sobrio traje de chaqueta negro y pulcra camisa blanca, el polémico artista repasó a través de veintinueve canciones sus más afamados éxitos, como el ""Rap del exilio"", ""Chipi Chipi"" o ""Funky"".
Con ""Rezo por vos"" e ""Inconsciente colectivo"", García recordó a su compatriota Mercedes Sosa, de 74 años, que permanece ingresada desde el 18 de septiembre en un sanatorio de Buenos Aires en coma farmacológico por una dolencia hepática.
Entre llamativas luces y proyecciones audiovisuales, el cantante también interpretó algunos de sus temas más clásicos de los ochenta, como ""Raros peinados nuevos"", ""Yendo de la cama al living"" o ""Llorando en el espejo"", esta última de su antiguo grupo ""Serú Girán"".
Con los acordes de canciones como ""Demoliendo hoteles"", el artista logró poner de pie a los 10 mil seguidores que pagaron entre 24 y 70 dólares por una entrada que anunciaba la llegada del ""más grande"".
García se creció ante ese heterogéneo auditorio, en el que se mezclaban los jóvenes de ahora y los que lo fueron en los 80, y retomó el ritmo con ""Vicio"", ""Símbolo de paz"", ""Estoy en verde"" y ""No voy en tren"".
Entonces se fue, pero tuvo que volver hasta cuatro veces más para satisfacer a un público incondicional que siguió disfrutando.
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