Chiapaneco gana Premio Nacional de la Juventud

Chiapaneco gana Premio Nacional de la Juventud

José Andrés Hernández, conocido en redes sociales como “Andrés ta Chikinik”, fue uno de los ganadores del Premio Nacional de la Juventud, que es el máximo reconocimiento que otorga el gobierno de México a los jóvenes de entre 12 y 29 años de edad que se destacan por sus aportes a la sociedad mexicana.

Por medio de una publicación en su cuenta personal de Facebook, el galardonado indica que se autopostuló y ganó en la categoría Fortalecimiento a la Cultura Indígena. En el mismo escrito, añade que es hablante de tsotsil y español, además de ser originario de la comunidad de Chiquinivalvo, en el municipio de Zinacantán, Chiapas.

De igual forma, expone que es un honor saber que la labor que ha realizado en favor de su pueblo es reconocida, por lo que recibe dicha distinción con alegría, tristeza, coraje y también muchos reclamos, pero para no opacar este echo prefiere no nombrarlos.

“Para mí este premio representa una pequeña parte de la remuneración de todos los trabajos que yo he hecho por amor y pasión a mi pueblo (por no decirlo en otras palabras), porque sigue siendo una realidad que es un reto y sacrificio (personal y profesional) poder ejercer la lengua y la cultura tsotsil desde las diversas disciplinas artísticas o del saber humano en general. Para mí ya era común oír ‘es que no hay presupuesto’, ‘es que queremos hacer esto y aquello en tsotsil, en tseltal, pero no hay cómo’, y lo más triste es que lo he oído en instituciones gubernamentales; no es que quiera acusar a alguien, porque yo con gusto he aceptado colaborar cada vez que estaba en mis posibilidades (principalmente económicas)”.

Enfatizó que este galardón se lo dedica “al gran, al diverso, al alegre y colorido pueblo tsotsil y a los demás pueblos originarios de Chiapas y de México. Para todas aquellas y aquellos que aún están con nosotros y los que ya no; se lo dedico a todos los abuelos y abuelas tsotsiles. Se lo dedico a mis padres, que siempre me han apoyado ciegamente y que han sido los patrocinadores de cada uno de mis proyectos personales. También, agradecer a todos mis amigos y amigas que me han apoyado en mis proyectos; les agradezco infinitamente, y el hecho de estar hoy y en vida, se lo agradezco a la vida y a Dios, y principalmente a aquellos Dioses olvidados”.

Finalmente, dijo que para merecer este premio ha sido un joven preocupado a nivel personal y profesional por el ejercicio-fortalecimiento de la lengua y la cultura maya-tsotsil desde la realidad actual de las comunidades originarias.