Chicas pesadas buscan aceptación

“Decirle gorda a alguien no te hará más delgada”, dijo Cady Heron hace casi 20 años a una generación de jóvenes que, si bien podía entender de temas como el acoso escolar, aún no vivía inmersa en el mundo de las redes sociales y cómo estas potencian conductas como el bullying y el hate (odio).

La frase de empatía del personaje interpretado por Lindsay Lohan en Chicas pesadas (2004) dio una lección de valentía y aceptación a una generación al retratar la historia de una adolescente ingenua (Cady), que pasa de estudiar en su casa en África, a matricularse en una escuela pública de EU, una jungla en la que tendrá que luchar contra las depredadoras.

Dos décadas después, este 11 de enero, llega una nueva Chicas pesadas pero con nuevos rostros, como el de la australiana Angourie Rice, y el reto de plasmar las problemáticas que viven hoy los jóvenes con la tecnología como herramienta aliada, la viralidad, los comentarios en redes y la información masiva, para intentar dar a las nuevas generaciones una lección de justicia y respeto.

“Ahora hablamos sobre la importancia de mantenerte fiel a ti mismo y apegarte a tu moral, ser honesto con quien eres, esas son cosas que incluso ahora son más importantes”, señala la actriz Angourice, quien da vida a la nueva versión de Cady Heron.