Distribuidoras han recurrido a ahorros para sobrevivir estos meses donde no ha habido flujo de dinero. Con ocho años de existencia, Cine Caníbal cuenta únicamente con seis personas, a quienes se les ha ido pagando con recursos guardados.
“Tuve una experiencia cuando fue la influenza y cerraron los cines; nunca sabes cuándo va a haber un evento como este o como el terremoto, en el que la gente no quería entrar al cine, entonces fuimos haciendo un guardadito para cualquier emergencia”, dice su fundador, Geminiano Pineda.











