Clan Kardashian, diez años de fama

Clan Kardashian, diez años de fama

No hay día en que su apellido no salga en los titulares de prensa. Para bien o para mal o, simplemente, por ser Kardashian. Esta semana la televisiva familia estadounidense de origen armenio cumple una década en el ojo del huracán, gracias a su exitoso reality show llamado Las Kardashian.

En este decenio sus integrantes han conquistado, además, las redes sociales donde entre todos acumulan 700 millones de seguidores. Gracias a este improvisado negocio la más famosa del clan, Kim Kardashian, se ha embolsado 38 millones de dólares, según Forbes, y lo ha conseguido con sus recomendaciones de productos y sus polémicos selfies.

El aniversario llega acompañado de un maratón televisivo de las 13 temporadas de este reality show, que se emite en E! y no hay señales que anuncien su fin, todo lo contrario: la cadena ha invertido otros 66,6 millones de dólares para mantener en antena un año más a la familia mejor pagada de la televisión en EE UU.

También está prevista la emisión el 24 de septiembre de un especial Kardashian. Pero sobre todo este aniversario coincide con continuos análisis sobre este fenómeno que cambió el significado de la palabra fama.

Antes de las Kardashian, la fama no era una meta sino consecuencia de un logro. Pero como confiesan los productores de Las Kardashian desde el primer día quedó claro que este clan con hambre de éxito y una boutique en un barrio no especialmente chic de Los Ángeles solo podía ofrecer al público sus propios pecadillos y a los televidentes le gustó lo que vieron.

Como recuerda The Hollywood Reporter, Kris, Kourtney, Kim, Khloé, Kendal y Kylie además, de Rob y el exmarido de la matriarca y ahora ícono transgénero Caitlyn Jenner, se convirtieron en “la familia Brady del nuevo milenio”, pero de carne y hueso, no fruto de la ficción de unos guionistas. Nacieron para ello, criadas en medio de la fama que les proporcionó el patriarca Robert Kardashian, el amigo y abogado de OJ Simpson.