Recurre a la madera, la piedra, el barro y los tejidos naturales para que luzca como de revista. Consigue espacios que invitan a relajarse, más allá del estilo rústico.
Naturalidad y tejidos
Tanto en las telas —con textura y trama— (lana, algodón, lino) como en las tonalidades. La tendencia del estilo rústico de hace décadas, basada en maderas oscuras, tonos estridentes y cuadros, cayó en el olvido. Ahora el rústico se aclara, aunque haya piezas más llamativas. Encajan los muebles antiguos de madera, pintados en colores pastel. El blanco o la madera lavada o natural nos ayuda a conseguir el efecto que perseguimos: un ambiente sosegado. A esa base neutra se añaden pinceladas de colores. Los estampados que triunfan: flores, rayas y motivos animales y botánicos.
En contacto con la naturaleza
La naturaleza decora por sí misma. Es importante que el mobiliario sea resistente. Acota una zona de estar o de comedor con algo de sombra, un suelo diferente o una alfombra de exterior. Coloca farolillos y muchas flores.
El comedor
Las soluciones de obra son una opción muy apropiada en las casas de campo. Fíjate en esta imagen: al fondo una composición de almacén con una balda superior y un módulo vertical al que se ha incorporado una puerta a modo de vitrina. Este rincón pertenece a un comedor, decorado con mesas y sillas de estilo rústico aunque en un acabado que rejuvenece su aspecto: blanco y madera natural con toque de color. Consejo de estilista: combinar sillas de diferentes diseños, un guiño original en el comedor que no dejará indiferente a nadie. Pinta las antiguas sillas de madera de colores pastel.
Mobiliario de jardín muy mullido
Muebles de fibra o de forja para tu porche o techado. Invierte en cojines, almohadones y colchonetas para que el mobiliario de exterior también resulte confortable. Seguro que pasarás horas contemplando el horizonte.¿Qué no puede faltar? Una hamaca.
Materiales
Ladrillo visto, piedra, vigas de madera o bovedillas. Estos elementos, acabados y materiales crean una atmósfera muy especial. Recupéralos tanto en las paredes como en los suelos y techos. Restaura las zonas más deterioradas y deja que se conviertan en protagonistas, será la base perfecta sobre la que incorporar el mobiliario y los textiles. Las puertas, ventanas y contraventanas de madera, con cuarterones y ornamentadas, son piezas únicas y tan personales. Imprescindible: una chimenea para caldear las tardes más frías.
Elementos del campo como decoración
Recupera elementos relacionados con la vida en el campo: aperos de labranza, sombreros, botijos, platos de cerámica... y conviértelos en objetos decorativos. Crearás un ambiente especial. En este rincón, la pared se pone a la sombra bajo el ala de varios sombreros de paja. ¿Tienes una plancha de hierro? ¿Un candil? Quedarán perfectos en un rincón en el suelo o sobre una mesa con otros complementos deco más actuales. ¡Mezcla!
Mucha luminosidad
La luz natural. Deja que se cuele por las ventanas. Evita las cortinas o coloca visillo ligeros. En el campo la luz tiene más intensidad y hay que aprovecharla. Concede también tiempo a revisar la iluminación artificial. Debe ser tenue y baja para los momentos de relajación, aunque siempre conviene tener luminarias generales, que permitan llevar a cabo otras tareas con la iluminación apropiada.
El baño
También aquí los muebles de obra son una opción recurrente. Los elementos estructurales se integran en el ambiente: bovedillas, piedra, ventanas... Pon un toque rústico en los revestimientos pero no tengas miedo y combínalos con sanitarios y griferías actuales.
La cocina
Aunque con todas las comodidades, la cocina también tiene un estilo concreto. Mobiliario en madera o de obra donde se encastran los electrodomésticos high tech. Las cortinillas en los frentes tienen su encanto siempre que cuides la elección de las telas. ¿Qué te parece si sobre la cocina instalas una campana de obra o de latón? Cuando el espacio de almacén lo permite, es aconsejable prescindir de módulos altos y sustituirlos por vitrinas o solo baldas. Cuelga algunas piezas de menaje y ollas.
El dormitorio
La clave para decorar esta estancia es la sencillez. Pocos muebles son suficientes: la cama, las mesillas, el armario y como extras una cómoda, un perchero o un banco. Predominan los tonos neutros también, las paredes no se decoran en exceso y las alfombras tienen un hueco reservado, también para dar calidez a los suelos, generalmente, de materiales fríos.












