Conocido por aparecer en cine, teatro y televisión, Carlos Bracho tiene una profesión más íntima, más personal, pero que es precisamente la que más le permite estar cerca del público, conocerlo y platicar de lo que le viene a la cabeza.
Emocionado por estar en Chiapas y participar de la primera Feria Internacional del Libro Unicach-2018, Raíces Comunes e Historias Compartidas México, Centroamérica y el Caribe, Bracho presentó el libro ¡Los muertos hablan! volumen que reúne varias entrevistas ficticias creadas por diversos autores como Alberto Ruy Sánchez, Jorge Ruiz Dueñas, Héctor Anaya, Jairo Calixto Albarrán, Eduardo Rodríguez Solís, Mario Saavedra, César Ibarra, Ernesto Herrera, Carlo di Giovanni, Virgilio López Ortiz, Juan José Rodríguez, Margarita Aguilar, Claudia Marcucetti y Betty Zanolli Fabila.
La presentación de este compilado tuvo lugar en la sala 2 de la Biblioteca del CUID de la Universidad Ciencias y Artes de Chiapas, anfitriona de esta fiesta literaria, teniendo en esta presentación como comentaristas a Jorge Escobar y Eduardo Marcial Corzo, con la conducción de Carlos Ariosto.
El libro fue ideado a lo largo de una tarde, según cuenta el autor, en una cantina conocida como Palacio en la colonia Guerrero de la Ciudad de México, donde estaba con Ignacio Trejo Fuentes, y ahí se les ocurrió hacer este volumen que compila las entrevistas ficticias recreadas por las mentes de los citados escritores.
De ese modo podemos encontrar, en el libro que salió a la luz bajo el sello de la editorial Selector, las entrevistas realizadas a personajes como Jesucristo, la Monalisa, Rosario Castellanos, Juan Nepomuceno Almonte, Ernesto Sabato, Nikola Tesla, Dante Alighieri, Nicolo Machiavelli, Verónica Franco, Giordano Bruno, Sergei Eisenstein y la Malinche, entre otros que aprovechan dicho espacio para dar a conocer su versión de los hechos, sus historias y su vida.
Carlos Bracho dijo que lo menos hace es actuar, ya que siempre ha estado más ligado a la escritura; gracias a esto es miembro fundador de la Sociedad General de Escritores de México y ha sido alumno de los talleres literarios de Juan José Arreola y Vicente Leñero, así como decano de los editorialistas.
Añadió que el ejercicio del periodismo es maravilloso porque le permitió escribir de manera constante, aunque sea dos veces por semana, sobre algún tema, y eso lo llevó a conocer las palabras, los diccionarios y la historia de otros países.












