Las comisiones unidas de Cultura y de Estudios Legislativos aprobaron este jueves la primera Ley General de Cultura y Derechos Culturales, por lo que avanza al Pleno del Senado para su discusión y votación.
El dictamen del proyecto de ley se había atorado por aspectos presupuestal, fiscal y fondeo de las actividades culturales, como Excélsior informó este miércoles.
El proyecto final, del 24 de abril, eliminó todo el Capítulo Sexto, por lo que no existen garantías del sustento presupuestal y financiero para la cultura, y fue sustituido por un artículo transitorio que deja en claro que esos aspectos serán decididos por la Cámara de Diputados, en función de las posibilidades presupuestales del país.
La llamada Ley General de Cultura y Derechos Culturales contempla nueve títulos: Disposiciones generales; Derechos culturales y mecanismos para su ejercicio; De los fines de la política cultural del Estado mexicano; Bases de coordinación, atribuciones y competencias.
Así como: Del patrimonio cultural material e inmaterial; Del presupuesto y financiamiento a la cultura; De la participación social y privada; De la vinculación internacional y De las responsabilidades administrativas y sanciones.
De esto los especialistas comentan que se está aprobando una Ley General de Cultura limitada, por lo que le auguran un rotundo fracaso. Al respecto Eduardo Cruz Vázquez, Carlos Villaseñor y Lucinda Jiménez indicaron vía redes sociales que están inconformes con la Ley.
Señalaron —coincidiendo los tres en— que no se consideró uno de los ejes fundamentales, que son los derechos culturales. Asimismo, Carlos Villaseñor señaló que corre el riesgo de que se haya aprobado una Ley de los derechos culturales, que sólo lo sea de nomenclatura, pero que en realidad sea “centralista, vertical, limitada y descafeinada” mencionó.












