Es frecuente que, con el paso de los años, aparezcan manchas en la piel, las cuales pueden afectar nuestra apariencia y, en algunos casos, a nuestra autoestima.
Estas manchas pueden surgir por diversas razones, siendo la exposición excesiva al sol el principal factor implicado, aunque los cambios hormonales y algunos factores genéticos también pueden intervenir en su aparición. Por eso, ahora es fundamental cuidar mucho más tu piel para evitar o disminuir el riesgo de aparición de estas manchas.
¿Qué son las manchas en la piel?
Las manchas en la piel son áreas de hiperpigmentación que se presentan como decoloraciones más oscuras en comparación con el tono natural de la piel. Entre los tipos más comunes encontramos:
Melasma: Manchas oscuras que aparecen generalmente en el rostro, especialmente en mujeres, y están relacionadas con cambios hormonales y exposición solar. Pueden medir varios centímetros y los límites no siempre están bien definidos. Se localizan generalmente en la piel del labio superior, en la frente y en las mejillas.
Léntigos solares: También conocidas como manchas solares o de la edad. Son manchas bien definidas, de milímetros o hasta 1-2 cm de tamaño, de color marrón claro o marrón oscuro y que aparecen por la exposición solar excesiva.
Hiperpigmentación postinflamatoria: Manchas oscuras que aparecen después de una lesión en la piel o inflamación, como tras lesiones de acné o quemaduras.
¿Qué causa la aparición de manchas?
Las manchas en la piel pueden ser causadas por diversos factores, los cuales pueden incrementar o disminuir la producción de melanina. Entre estos:
Exposición solar: La radiación ultravioleta (UV) es una de las principales causas de hiperpigmentación.
Cambios hormonales: Embarazo, anticonceptivos y tratamientos hormonales pueden desencadenar melasma.
Genética: La predisposición genética puede aumentar la probabilidad de desarrollar manchas en la piel.
Fototipo: Los fototipos de piel más oscuros, como el IV, V, VI tienes más tendencia a la aparición de hiperpigmentaciones. Mientras que los fototipos claros como el I y el II tienen una mayor tendencia a la aparición de léntigos solares.
Envejecimiento: Con la edad, la producción de melanina puede volverse irregular, apareciendo zonas más pigmentadas con zonas menos pigmentadas.
Inflamación o lesiones: Las manchas pueden aparecer después de una inflamación o lesión en la piel, como el acné, eczemas o quemaduras. Esto se conoce como hiperpigmentación postinflamatoria.
Enfermedades o condiciones médicas: Algunas enfermedades o la ingesta de algunos medicamentos puede hacer que la piel sea más fotosensible al sol.
Cómo prevenir la aparición de manchas
Uso diario de Protector Solar: La exposición al sol es uno de los principales factores que contribuyen a la aparición de manchas en la piel, conocidas como manchas solares o léntigos solares. Son un signo visible de daño solar acumulado.
Seguir una rutina de cuidado de la piel adecuada: Mantener una rutina diaria de limpieza es esencial para eliminar impurezas, exceso de aceite y residuos que pueden contribuir a la aparición de manchas. Del mismo modo, la hidratación es igualmente importante para mantener la barrera cutánea saludable.
Seguir una buena alimentación y estilo de vida saludable: Seguir una dieta rica en antioxidantes puede ayudar a proteger la piel de los daños causados por los radicales libres.
Visitas regulares al dermatólogo: Las visitas regulares a un dermatólogo son cruciales para mantener la salud de la piel y prevenir problemas futuros. Los dermatólogos podemos hacer exploraciones completas de toda la piel y así poder detectar cualquier lesión maligna o premaligna.
Tratamientos dermatológicos
Los tratamientos para eliminar tanto el melasma como los léntigos solares deben hacerse después del verano, cuando el paciente no esté bronceado y cuando no vaya a exponerse al Sol en las siguientes 2-4 semanas.
Peelings químicos: Utilizan ácidos para exfoliar las capas superiores de la piel y reducir la pigmentación.
Terapia con láser: Elimina las capas externas de la piel o dirige pulsos de luz dirigidos de forma selectiva para descomponer el pigmento.
Luz pulsada intensa (IPL): Un tratamiento que consigue eliminar entre un 70-80 % de los léntigos solares faciales.
Productos despigmentantes: Ácido kójico (reduce la pigmentación), vitamina C, hidroquinona (inhibe la producción de melanina), ácido tranexámico (antiinflamatorio). Se pueden combinar varios de estos principios activos en fórmulas magistrales y conseguimos mejores resultados que cuando vienen preparados en cremas individuales.












