Cómo hablarle a la IA

Cómo hablarle a la IA

El año pasado, un usuario de la red social X publicó un tuit que decía: «Me pregunto cuánto dinero ha perdido OpenAI en electricidad por los mensajes de ‘por favor’ y ‘gracias’ de los usuarios”.

Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, empresa creadora de ChatGPT, respondió: “Decenas de millones de dólares bien gastados”, dijo. “Nunca se sabe”.

La mayoría de la gente interpreta la última línea como una referencia descarada a la idea de un posible apocalipsis de la inteligencia artificial, aunque es difícil saber con qué seriedad tomar esa cifra de “decenas de millones de dólares”. Pero la cortesía también es una cuestión práctica.

¿Hay que cuidar los modales?

Los chatbots LLM funcionan dividiendo tus palabras en pequeños fragmentos llamados “tokens”, antes de analizarlos mediante estadísticas para generar una respuesta adecuada.

Esto significa que cada cosa que dices, desde la elección de palabras hasta una coma de más, afectará la respuesta de la IA. El problema es que es extremadamente difícil de predecir. Se han realizado numerosas investigaciones buscando patrones en pequeños cambios en las indicaciones de la IA, pero gran parte de la evidencia es contradictoria y no concluyente.

Por ejemplo, un estudio de 2024 descubrió que los chatbots LLM daban respuestas mejores y más precisas cuando se preguntaba con cortesía en lugar de simplemente dar órdenes. Aún más extraño, existían diferencias culturales.

En comparación con el chino y el inglés, los chatbots que hablaban japonés obtuvieron un rendimiento ligeramente inferior al excederse en la cortesía. Pero, en general, no se ha investigado lo suficiente sobre este tema para llegar a conclusiones sólidas. Además, las empresas de IA actualizan constantemente sus chatbots, lo que significa que las investigaciones pueden quedar obsoletas.

Los expertos afirman que los modelos de IA han mejorado drásticamente en tan solo unos años, lo que ha convertido técnicas como la adulación, la cortesía, los insultos o las amenazas en una pérdida de tiempo si el objetivo es que sea más precisa.

Según expertos, los modelos de IA más recientes que se encuentran en cualquier producto convencional, como ChatGPT, Gemini o Claude, son mejores a la hora de captar las partes más importantes de la instrucción.

Probablemente no se dejarán influir por estos pequeños cambios en el lenguaje, al menos no de una forma consistente que se pueda aprovechar.

Esto es inquietante a su manera. Las empresas suelen diseñar IA para que se comporten como personas, por lo que es lógico que a veces parezcan tener estados de ánimo o personalidades que se pueden controlar.

Pero no te dejes engañar. Estas herramientas son imitadores, no seres vivos. Simplemente simulan el comportamiento humano.

Si quieres mejores respuestas, deja de tratar a la IA como a una persona y empieza a tratarla como una herramienta.