¿Hueles mal y no te das cuenta? La culpa puede ser de la manera en la que funciona tu sentido del olfato, que puede hacer que no te des cuenta de que hueles mal, aunque los demás sí puedan percibirlo. Y aunque no siempre te lo van a decir, a veces, para que no te sientas mal, hay algunas señales que indican que algo no está bien.
Como explican expertos, a nuestro sentido del olfato le pasa algo que se conoce como ceguera nasal o fatiga olfativa, que se refiere a que tiene la capacidad de acostumbrarse a los olores habituales, incluso a los olores que no son agradables, para que puedas captar olores nuevos sin abrumarte, y eso significa que, con el tiempo, es posible dejar de notarlos o de percibirlos. Pero esa “ceguera” es personal y las demás personas no la tienen, al menos no con los mismos olores, así que pueden notar ciertas cosas que nosotros mismos no notamos.
Por ejemplo, es posible que tú no te des cuenta de que tu casa tiene un olor particular, distinto al de las casas de otras personas, pero las demás personas sí se dan cuenta porque no es un olor al que están acostumbradas. Lo mismo puede pasar con el olor corporal, el mal aliento o con el olor a sudor, o incluso con tu perfume después de llevarlo puesto por varias horas.
El problema es que, a menos que sean personas de confianza o muy cercanas, muchos no te van a decir si hueles mal, porque piensan que hacerlo es de mala educación o que puede herir tus sentimientos o afectar tu seguridad, pero eso solo hace que sigas oliendo mal por el resto del día, y que no puedas solucionarlo. Por esto, hay que estar atentos a las señales.
Claves para oler bien siempre
Báñate antes de salir de casa y/o después de hacer ejercicio: Bañarse regularmente es esencial para poder eliminar las bacterias que causan el mal olor, además del sudor acumulado durante la noche. Bañarte después de hacer ejercicio ayuda a regular la temperatura del cuerpo y a eliminar el sudor que aparece con la actividad física. De preferencia, hay que usar un jabón que elimine bacterias, que son las que causan el mal olor.
n Sigue una rutina de higiene y cuidado personal: Además de bañarte, debes construir una rutina de higiene que incluya la higiene bucal, el uso de desodorante, talco para los pies y para mantener tu barba y tu pelo limpios y bien cuidados.
Aplica antitranspirante por la noche y por la mañana: Expertos recomienda usar tu antitranspirante por la noche primero, esto para que el producto tenga tiempo de actuar sin que el sudor lo arrastre. Después, debes aplicar por la mañana para estar mejor protegido contra el sudor del día, para sudar menos.
Cuida tu higiene bucal: Además de lavarte los dientes, los expertos recomiendan usar hilo dental y mantener tu lengua limpia, para eliminar cualquier resto de comida y las bacterias que causan el mal aliento.
Sé cuidadoso con lo que comes: Si no tienes acceso a un cepillo de dientes o a un desodorante, debes ser especialmente cuidadoso con lo que comes, ya que hay alimentos que no solo afectan tu aliento, sino que también hacen que sudes más y que tu olor corporal sea más fuerte, como es el caso de la cebolla y el ajo, las especias muy fuertes, la comida picante o la carne roja.
Usa siempre ropa limpia: La ropa sucia va acumulando olores, tanto del sudor y el ambiente (cigarro, polvo, contaminación). Ese olor se puede volver más intenso con cada uso, porque las bacterias no se eliminan y más se van formando con el tiempo.
La prueba de oler la ropa: Tal vez no notas el olor cuando frases la ropa puesta, por eso es importante que le des una olfateada a tu ropa antes de usarla. Acércate bien a tu nariz y asegúrate de que esté fresca y limpia. Si tienes dudas, es mejor no usar esa prenda.
El perfume es complemento: Usar un perfume puede ayudar a que huelas realmente bien y a que transmitas el mensaje correcto, pero tienes que saber que el perfume no es un desodorante y no va a esconder malos olores del cuerpo. Lo único que logras al usar un perfume como desodorante es crear un aroma confuso y todavía más intenso.
Refréscate después de sudar: Si sudaste de camino a la oficina y no te puedes bañar, es buena idea que te refresques un poco con un desodorante o toallitas húmedas para limpiar un poco de ese sudor. Si tienes ropa limpia a la mano, también es buena idea que te cambies para evitar quedarte en la ropa sudada.
¿Cómo comprobarlo?
Tu olor depende de varios factores, como la cantidad de sudor que produces, el tipo de ropa que llevas puesta, tu alimentación, el estrés y los productos que usas. No poder olerte a ti mismo no significa que siempre estés oliendo mal; la fatiga olfativa puede pasar también con aromas agradables, pero sí significa que es importante que seas cuidadoso y que estés atento a la manera en la que los demás se comportan cuando están cerca de ti.
De acuerdo con expertos, algunas señales de que los demás perciben que hueles mal son las siguientes:
Las personas intentan alejarse físicamente de ti cuando les hablas o te acercas.
Alguien te ofrece chicle, mentas o algo para el aliento (no siempre es porque tengas mal aliento, pero sí es posible).
Las personas suelen abrir ventanas o puertas cuando están en una habitación contigo, incluso si hace frío.
La expresión facial de las personas cambia, y no para bien.
Intentan taparse la matriz con sutileza, y el contacto físico se evita.
Si estas señales aparecen y tienes dudas, siempre puedes acercarte a una persona de confianza y pedir su opinión al respecto.












