Comparten tradiciones religiosas de Chequia

Corte de listón de las exposiciones temporales. Cortesía
Corte de listón de las exposiciones temporales. Cortesía

En el marco del Día Nacional de la República Checa, el 28 de octubre de 2026, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del recinto del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y la embajada del país europeo inauguraron una muestra que se presenta en diálogo con “Devoción popular checa”, exhibición que reúne colección del propio museo.

Con la representación del director general del INAH, Omar Vázquez Herrera, en el acto de apertura, el secretario técnico, José Luis Perea González, recordó que el MNCM abrió sus puertas hace 60 años, gracias a la visión de los antropólogos Julio César Olivé y Beatriz Barba, y a la amistad y cooperación de diversos países, caso de la entonces República Socialista Checoslovaca, que donó un importante acervo etnográfico, el cual se tradujo en una sala permanente.

“Hoy, varias décadas después, estamos renovando esa relación institucional con ambas exposiciones. Esto nos permite entender que la cooperación cultural tiene memoria. No comenzamos hoy. Cada exposición, intercambio y pieza que cruza una frontera, para ser estudiada, conservada y compartida, se une a una historia mayor. Las muestras que presentamos proceden de una geografía y de una historia particular. Hablan de comunidades de la región de Zlín y de las tradiciones religiosas populares checas, pero al llegar a México adquieren una segunda vida, entran en otro horizonte de interpretación y comienzan a dialogar con nuestra propia experiencia cultural”, manifestó el antropólogo en el acto inaugural, en compañía de la directora del MNCM, Alejandra Gómez Colorado.

Similitudes

El embajador de la República Checa en México, Tomás Hart, refirió que, con poco menos de 4 mil kilómetros cuadrados, Zlín es de las regiones más pequeñas de esa nación, “pero lo que le falta en extensión territorial, lo compensa con su riqueza de singularidades históricas, diversidad natural, legado cultural y dinamismo industrial. Uno de los santuarios marianos más visitados de Moravia es el de Hostyn”.

Destacó que también forma parte de la Eurorregión Cárpatos Blancos, asociación transfronteriza checo-eslovaca, a través de la cual se desarrollan buenas relaciones de vecindad. La actividad que refleja esa cercanía es el ascenso anual a la cumbre de Velká Javorina, la montaña más alta de los Cárpatos, donde se encuentran amigos checos y eslovacos”.

El curador de ambas muestras, Reynier Valdés Piñeiro, comentó que, probablemente, buena parte del público que acuda a verlas, hasta febrero de 2027, encuentre similitudes entre las piezas devocionales checas y de la religiosidad mexicana.

Sobresale La Virgen de Valaquia, obra del pintor Adolf Liebscher (1882), para la cual tomó como modelos a habitantes locales en su entorno. Tras su exhibición, en 1895, en la magna Exposición de Etnografía y Cultura Popular Checa, fue destinada al altar lateral de la Capilla de los Santos Cirilo y Metodio.

En tanto, en “Devoción popular checa se pueden” admirar cerca de 20 piezas, como tallas en madera de la Virgen María coronada, que expresa la concepción medieval de la Madre de Dios como reina celestial; figuras como la del teólogo Jan Hus, a quien se le considera reformador y mártir de la historia checa, y de san Wenceslao de Bohemia, patrono de esa República, quien, en el siglo VIII, realizó acciones en favor de la difusión del cristianismo.