Romina Marcos nos solo heredó la vena artística de su madre, la actriz cubana Niurka, también el físico voluptuoso que toda latina tiene, pero desde julio de 2019 ha seguido un régimen alimenticio y de ejercicio que la ha hecho perder casi 18 kilos, algo que le ha traído felicitaciones pero también críticas por lo drástico de su cambio, que hoy la hace lucir una figura muy estilizada.
“Mi nutrióloga me lo dijo desde el principio: ‘Cuando empieces a estar flaca va haber gente que te diga que te ves demacrada, que te veías mejor antes, pero es porque en este país estamos muy acostumbrados a la obesidad, a ver a la gente gorda y decir que está bien cuando no es así’”.
La también cantante comenta que ya no es solo por estar delgada sino por salud, porque se siente muy bien. “No sé hace cuanto que no me como una ‘chuchería’ o que no destapo unas papitas, pero está bien porque ya estoy alimentando mejor a mi cuerpo y eso me da energía para aguantar todas las chin… de la vida”, expresó.
Además del apoyo de su nutrióloga, Romina estuvo apoyada de un psicólogo que le ayudó a realizar un cambio interior. “Tiene todo que ver cómo estás mentalmente e interiormente. Definitivamente hubo un cambio interno para poder lograr esto; es como un chip que cambia a interesarte por cuidar tu cuerpo, tu hogar, porque a veces no nos damos cuenta lo que hace el cuerpo por nosotros”, dijo.
Ver imágenes de ella en el pasado genera en ella sentimientos encontrados, porque asegura que en el pasado su cuerpo no le causaba conflicto. “No me sentía gorda, pero sí hay un punto de comparación y sí estaba pasada de peso. Me di cuenta que comía muy mal, yo era de cenar pizza, hamburguesa, todo en exceso es malo; pero amo a esa Romina, porque, ¡cómo se amaba y no se daba cuenta que estaba gordita!”, aseveró.
En sus redes sociales y su canal de Youtube hay mucha inquietud por el régimen que ha seguido, por lo que ha hecho varios videos hablando del tema.











