Desde el año de 1970 el departamento de Teatro de Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), con el apoyo de otras instituciones logró que el Programa Nacional de Teatro Escolar, se aplicará en todos los estados de la República, pero para Chiapas solo ha sido aplicado en tres ocasiones desde que se inició con este proyecto.
El último de los grupos que fue apoyado por este programa en el estado se remonta al año del 2003, cuando el joven Jorge Escobar metió su proyecto y fue seleccionado con la obra Vieja el último; el otro proyecto seleccionado fue el del veracruzano Luis Martín Solís, con la obra Kasperle o las fantasmagorias del Doctor Fausto y más añejo fue en la década de los 80’s con la obra La dama boba bajo la dirección de Sandra Felix.
Para este período escolar 2016-2017 a través de la convocatoria lanzada por el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes en el mes de junio, fue seleccionada la obra Altazores intervención multidisciplinaria, misma que buscará acercar a las artes a por lo menos 12 mil jóvenes estudiantes de secundaria y bachillerato.
Quienes están detrás de este proyecto seleccionado son Zaira Lobato, directora del proyecto, Dulce Bonifaz como productora, entre otro grupo de personas que esperan comenzar sus actividades en el mes de enero ya sea llegando a una escuela o bien presentándose en un teatro donde lleguen los alumnos de las escuelas beneficiadas.
Dulce Bonifaz explica que ya están listos para iniciar formalmente, “ya están trabajando los musicalizadores, escenógrafos e iluminadores y en 10 días estarán aquí los actores que son un plus al proyecto ya que son 6 jóvenes chiapanecos que iniciaron su trayectoria en el estado de Chiapas y que se fueron a profesionalizar a otros lugares y ahora regresan”.
“Una de las ventajas de este proyecto es que es muy dúctil, podemos estrenar en un teatro formal o podemos ir a patios de escuelas y montarnos de ahí, el cómo tiene que ver con la coordinación que tenga Coneculta Chiapas con la Secretaría de Educación ya que ellos son los que tienen que traer a los niños o en su caso buscar los espacios”, señaló Dulce.
“Tenemos que dar 80 funciones con un mínimo de 150 estudiantes por función, así que estamos hablando de impactar a un mínimo de 80 mil jóvenes, que probablemente sea la primera vez que hayan visto teatro y esperamos que los enamore, ya que es nuestro único chance de cautivarlos como público” dijo Dulce.
“Es una obra que se va ir diseñando cuando los actores vengan, se plantean las situaciones y los actores proponen qué se hace, cómo se hace y qué se dice; tenemos una línea dramática que tiene que ver con esta soledad interior del joven y con este modo de sentir que están medio perdidos”, dijo la productora.
“Estamos pensando hasta en dar cuatro funciones diarias ya que son 6 actores que vamos a utilizar para la obra y que se pueden ir alternando e incluso tenemos previsto que si hay la fortuna de ir a otros municipios dar funciones simultáneas en las escuelas”, expone Dulce.
Quien habló sobre este proyecto fue la dramaturga Jenny González, quien dijo que Altazores tiene la particularidad de ser una de las representantes de las teatralidades más emergentes y recientes que rompen con uno de los paradigmas que se habían considerado como tradicionales del teatro, que es el de contar una historia.
“Altazores no cuenta una historia, desde la década de los 50’s el teatro ha estado manifestando una serie de transformaciones de lo que se había considerado su naturaleza más intrínseca que es contar una historia y esto rompe con esa estructura” señaló Jenny.
“Lo que estamos buscando es crear impresiones en el espectador, una sensación en ellos recuperando temas que son de gran impacto para ellos como el bullying, la soledad, el adolescente que no es escuchado y cosas que le servirán a los estudiantes.












