Con pena y sin gloria| Carlos y Camilla en EU

"Nueva York * SUN. El príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa, Camilla Parker Bowles, emprendieron el regreso a casa, después de ocho días en Estados Unidos repletos de actividades... y de críticas.

Del príncipe ya se sabe, es un hombre discreto. En realidad, la expectativa era por ver a la mujer que lo mantuvo enamorado incluso durante su matrimonio con la hermosa Lady Di, un icono de elegancia para los norteamericanos.

Por ello se preparó a conciencia para éste que sería su primer viaje internacional, y eligió 50 atuendos diferentes, incluyendo disenos de Antonia Robinson y Anna Valentine.

Ya en tierras estadounidenses quizá se dio cuenta de que lo extenso del guardarropa no lo es todo para ""brillar en sociedad"".

La más criticada presentación pública de Camilla fue en Nueva York, el 1 de noviembre. Llegó vestida con un traje en crespón rojo con adornos en terciopelo y chiffón del mismo color. Con él visitó la Zona Cero. No acertó. Algunos críticos expresaron: ""Nadie se viste de rojo para un funeral"".

Para la noche lució su traje italiano de lana con ribetes de terciopelo, que dejaba sus hombros desnudos.

Al día siguiente, el diario ""New York Post"" le dedicó la primera plana que decía: ""La reina Camilla es la `Frumpy Tower` (torre desalinada) de NY"".

Y así continuaron los siguientes días, denotando su falta de elegancia, detalles que la prensa estadounidense criticó vez tras vez.

Carlos y Camilla se despidieron de este país, donde el recuerdo de Diana sigue vigente.

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