Concluyó festejo en la Ermita del Cerrito

"Fabián Rivera * CP. Con la entrada de los últimos somés a la Capilla del Cerrito, el lunes 26 de diciembre concluyó el programa de festejos en honor del santo patrono Manuel Niño Salvador que enmarca la milenaria tradición de la priostería de la Ermita del Cerrito.

Del 16 al 26 de diciembre, la Ermita se convirtió en el punto de reunión de varias familias de los distintos barrios de Tuxtla Gutiérrez, quienes, a la usanza zoque, veneraron al ""Cristo patrón"", preservando con ello una cultura de cientos de años que se resiste a morir con el paso de la modernidad.

A través del albacea principal, Florentino Martínez Reyes, y de la junta de festejos encabezadas por Antonio Madrid y Bella Esther Díaz, los festejos se llevaron a cabo durante 10 días, cumpliendo así con un año más de servir a Manuel Niño Salvador, imagen que forma parte fundamental de la cultura zoque de Tuxtla.

Asimismo, se obtuvo el resultado de la tradicional ""siembra"" (casita hecha con madera y forrada con hojas de plátano), que indicó que las cosechas para el 2012 serán favorecedoras para los agricultores.



Breve crónica

El 24 y 25 de diciembre son los días ""principales"" de este festejo; significan la culminación de varios días de rezo y devoción, pero sobre todo representa la comunión de las antiguas tradiciones zoques con la religión católica.

El día 24 por la noche se inició el festejo con la nacida de los Tres Niños Dios, que son traídos de las casas de las respectivas madrinas, acompañadas por la danza de los pastores, quienes ""bailan"" los 13 sones acompañados de la jarana y el sonido del tambor con los cánticos zoques.

El festejo continúo el mismo 24 de diciembre, con la emotiva velación al Santo Patrón, que incluyó el baile popular frente al atrio principal, amenizado en esta ocasión por la Marimba Reina Frailescana, sin faltar la quema de los juegos pirotécnicos y de los ""toritos"", que son donados por los socios cooperadores que reciben el nombramiento como padrinos.

La celebración continuó el 25 de diciembre. Desde muy temprano se dejaron escuchar ""Las Mañanitas"" en toda la ermita, en señal de la celebración del ""mero día"" del Señor del Cerrito.

Fue el 26 de diciembre cuando culminó el total de los festejos, de los cuales cabe mencionar el apoyo incondicional de la comunidad allegada a esta celebración, con una degustación de pozol de cacao y blanco, tamales de bola, atole, el ""puxaxé"" (vísceras de res marinadas en jugo de limón), ""wacasís caldú"" (caldo de res, garbanzo y repollo) y el ""sispolá"" (carne de res con frijol caldoso), amenizada por música del tambor y el carrizo y la jaranita, respectivamente.

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