Sesenta y cinco poemas a verso libre componen Confesión de orfandad de la poeta Marvey Altuzar Figueroa, presentado en el marco de la Feria del Libro Chiapas-Centroamérica, así como en la Casa del Poeta Ramón López Velarde en la capital del país.
Los poemas reunidos en la obra que convocó a varias personas en el Museo de la Marimba tratan de las ausencias, la muerte, el amor, el desamor: “los temas recurrentes en la poesía”, afirma en entrevista la creadora nacida en un rancho en Las Margaritas, Chiapas.
El libro, editado por el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta), ya ha sido comentado en anteriores presentaciones, por el poeta Óscar Wong y Kyra Galván en la Ciudad de México, y por los escritores Alejandro Molinari y Mario Escobar en Comitán de Domínguez.
Los invitados para presentar la obra en Tuxtla Gutiérrez fueron Yolanda Gómez Fuentes y Elda Pérez Guzmán. Revela la escritora que este poemario se enfoca más en las emociones, en cómo transmitirlas, “porque parece cosa fácil pero no lo es, ya que eso requiere de mucho trabajo con la materia prima que es el lenguaje”, puntualiza.
Cuenta que esta creación ha sido recibida con una gran calidez. En ese sentido, adelanta que quienes estén interesado en adquirir uno de los mil ejemplares que fueron editados pueden acudir a las librerías Educal.
La maestra se encuentra muy motivada, por lo que seguirá escribiendo, a la par de estar trabajando en un proyecto que pronto saldrá a la luz y que consiste en cuentos sobre los 7 pecados capitales, así como un poemario que tiene como tema principal el erotismo.
En el transcurso de la charla que sostuvo en esta ciudad, la autora dio lectura a varios poemas que integran la obra presentada, para deleite de los escuchas.
Recorte
Tocando el tema de los recortes presupuestales para el sector de la cultura, la maestra Marvey comenta que es lamentable que esto suceda, ya que ella piensa que la educación, la cultura y el sector salud deberían ser lo primordial en el presupuesto, “pues ya lo dijo José Martí: ser culto para ser libre”.
Expone que con estos “ajustes económicos” lo único que logran es que se frene esa libertad a la que alude Martí, ya que de por sí “no leemos mucho, y si no hay novedades editoriales, pues menos”.
Asimismo, opinó que no debemos depender mucho de un presupuesto gubernamental. “Yo sí creo que los escritores y la gente a la que le gusta leer y quienes están frente a un grupo deben motivar e incentivar a que leamos; ser nosotros mismos quienes podamos ayudarnos entre nosotros, y hay mucho que hacer como sociedad”, finalizó.












