"Verónica Huesca * CP. A la inauguración del Homenaje a Jaime Sabines, que se viene realizando del 19 al 25 de marzo en el Centro Cultural de Chiapas que lleva el nombre del poeta chiapaneco, asistieron amigos, familiares y personalidades de la cultura y las artes de la entidad, quienes recordaron al creador de ""Los amorosos"".
Los restos mortales de Jaime Sabines, quien nació el 25 de marzo de 1926 y murió el 19 de marzo de 1999, víctima de un cáncer cerebral, descansan en el Panteón Francés de la Ciudad de México, pero su poesía informal se pasea por todo el mundo, y su alma vive en Chiapas.
Jaime sugería la existencia de una casa de reposo ventilada, limpia, con música, en donde los muertos se levantarían al fin.
Sabines dejó entranables anécdotas sobre su vida como poeta, político y, sobre todo, como amigo.
Sobre él, la directora del Centro Cultural comentó: ""Sabines es un apellido que ha trascendido las fronteras chiapanecas; Sabines representa la esencia amorosa y apasionada de nuestra tierra"".
Y ha sido tal su trascendencia, que un libro de poemas suyos se encuentra encapsulado en la Universidad de Harvard, con el fin de que las futuras generaciones también puedan conocerlo.
También al acto inaugural de esta semana cultural asistió el cantante y escritor Emmanuel, quien dijo: ""Conocí a Sabines fuera de México, en Espana; ahí me gustaba mucho leer poesía. En esa época, Juan me visitó y encontró los poemas que había escrito, se los llevó de mi casa sin avisarme y se los dio a Jaime Sabines. Posteriormente me entero de que Juan le dijo a su tío, 'aquí le traigo unos poemas', a lo que el poeta le contestó que no quería saber nada de ellos. 'Pero es un poeta muy bueno' -siguió contando Emmanuel-; 'No quiero saber de poetas´. 'Pero es Emmanuel, el cantante', y en eso dice Jaime '?ah, faranduleros!""
Finalmente, Jaime leyó los poemas y le gustó e instó a Emmanuel a que los publicara. El resultado: ""Páginas calladas"".
Otra de las facetas de Jaime fue la de político. ""Estoy metido en la política por capricho, no sirvo para nada, pero me utilizan y me exhiben"", comentó alguna vez.
Sabines fue diputado de 1976 a 1979, y los tres anos siguientes los pasó muy cerca de su hermano Juan, apoyándolo en su papel de gobernador del estado. En 1988 fue nombrado diputado federal para el periodo 1989 a 1991.
Y fue en esta faceta en la que el gobernador Juan Sabines Gutiérrez arribó al estrado para recordar el legado familiar.
""Después de haber padecido diversas enfermedades en la pierna, los ojos y el estómago, que finalmente superó, murió de cáncer cerebral"", citó.
De 1989 a 1998 estuvo padeciendo una caída que sufrió en Tuxtla Gutiérrez durante el informe de un gobernador, en la que se quebró el fémur. Su vida se convirtió en un vía crucis, al estar en cama y resistir casi 36 operaciones.
""En esos 12 anos pasaron muchas cosas; dejó de fumar, lo que fue todo un acontecimiento en su vida. Él fumaba Delicados, encendía uno y cuando aún no se lo acababa, encendía otro. Fue toda una 'transformación cósmica', como él comentó"", agregó.
""En una ocasión estuvo muy grave, tenía un padecimiento en el estómago, una colostomía. El presidente en ese entonces le ofreció el hospital Siglo XXI, pero él quiso ir con su familia al hospital Magdalena de las Salinas, que es público. Ahí se operó y le fue bien, pero al poco tiempo le llevaron pollo para, cuando su dieta debía ser líquida, entonces tuvo problemas y volvió a agravarse. Los médicos dijeron que no tendría remedio, así su última voluntad fue fumarse un cigarro. En un inicio, los doctores no querían, pero finalmente accedieron y lo hizo. Mágicamente, se restableció por completo y logró salir del hospital, soportando varias operaciones más"".
Su último homenaje en vida fue en Bellas Artes, donde reflejó gran entusiasmo y amor por la vida. Cientos de personas acudieron, y los que no pudieron entrar, permanecieron en la Alameda viendo el recital del poeta desde las pantallas gigantes que habían colocado a las afueras del Palacio.
Al velorio del poeta acudieron grandes personalidades, pero fueron los jóvenes, aquellos estudiantes enfundados en jeans, portando en sus manos un libro gastado de Jaime Sabines, quienes llegaban al lugar en transporte colectivo, los que llegaban a rendirle un homenaje y quienes causaron una fuerte impresión entre sus familiares.
""Yo los invito a leer a Sabines otra vez; ése es el mejor homenaje que pueden hacerle"", expresó el gobernador.
Así, Sabines representa la cotidianidad. Es patrimonio del pueblo; el pueblo lo siente suyo, porque es suyo, y por eso se le recuerda.
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