Este es un decálogo para colocarlas e integrarlas en el salón o el dormitorio, potenciando el look sofisticado y relajado que todos buscan para su casa ideal.
CONSEJO 1
Comenzamos por el desconocido mundo de las medidas para fijarnos en el ancho de las cortinas. Para que tanto recogidas como desplegadas, las cortinas formen esas ondas, debes tener en cuenta que tienen que medir el doble (o más) de lo que ocupa la ventana en cuestión.
CONSEJO 2
La siguiente medida sería la altura. Sería ideal que las cortinas fueran desde el techo, pero lo que es indispensable es que deben llegar a rozar el suelo. Y para que nuestra tela tenga una caída bonita, ten en cuenta el dobladillo, lo que otorgará peso y alisará el tejido dependiendo del tipo que escojamos.
CONSEJO 3
En cuanto a la barra o el riel sobre el que irá la cortina, debería medir al menos 20 o 30 centímetros de más a ambos lados de la ventana para que cuando recojas las cortinas, ocupen espacio de la pared y la habitación pueda recibir el máximo de luz.
CONSEJO 4
El color blanco en las paredes es perfecto para potenciar la luz de un espacio, y para los visillos es ideal para filtrar la luz lo suficiente como para conseguir un interior iluminado y relajado. También puedes escoger otros tonos claros, como el beige dependiendo de la decoración, y seguir obteniendo el mismo efecto.
CONSEJO 5
Para el dormitorio, las cortinas opacas son perfectas para no dejar paso a la luz, eso sí, siempre es recomendable tener doble capa para adaptarse según el momento del día: escoge una cortina semitransparente entre la cortina opaca y la ventana.
CONSEJO 6
Si quieres añadir color... ¡escoge un diseño liso! A no ser que te guste el maximalismo, opta por el menos es más. Es muy fácil no acertar con los estampados y acabar dando un toque no deseado a la decoración.
CONSEJO 7
Un truco con mucho estilo (y muy en tendencia) a la hora de elegir el color es escoger unas cortinas del mismo tono que la pared. Así fusionarás el look y pasarán desapercibidas.
CONSEJO 8
Las cortinas no son solo para las ventanas. Al hablar de cortinas nos trasladamos directamente al salón o al dormitorio y nos imaginamos la ventana principal, pero también son perfectas para separar ambientes en un estudio (si encima añades un cerramiento de cristal y hierro conseguirás un look de revista), o incluso para separar el vestidor del dormitorio. El resultado es muy sofisticado.
CONSEJO 9
Lo único que no es del todo decorativo es el riel de las cortinas, así que, si puedes, ocúltalo tras unas molduras decorativas. ¡Un truco infalible!
CONSEJO 10
Por último, re recordamos que no todos los diseños de cortinas son de telas kilométricas, también existen otras opciones como las cortinas de lamas que brindan privacidad en un segundo. Y puedes combinarlas con unas cortinas extra. ¡Existen mil posibilidades!












