"Sara Regalado * CP. Desde hace unos seis meses, en el laboratorio de mecánica del Instituto Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez se está construyendo algo, digamos, grande, ruidoso e inusual en nuestra era.
Un equipo de 13 personas se encarga de la creación de un dinosaurio robotizado, con un sistema neumático y de control, el cual es parte de un proyecto que consiste en integrar un parque jurásico al Museo Chiapas de Ciencia y Tecnología (MUCH) y dentro del cual ya se tienen contemplados tres tipos de dinosaurios.
Inició hace un ano aproximadamente, cuando la empresa Animatronics trajo al MUCH varios dinosaurios con movimiento y sonido para exhibición. La demanda fue tal que los directivos del museo pensaron en tener su propio parque jurásico, pero a un costo rentable, por lo que lanzaron la convocatoria para quien estuviera interesado en llevar a cabo la empresa.
Así, alumnos del Tecnológico de Tuxtla, guiados por el Dr. Roberto Carlos García Gómez, generaron el proyecto, lo presentaron ante un concurso que fue financiado por el Concejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), y ganaron.
En lo que los recursos llegaban, el equipo, que en un inicio era de tres personas, realizó el diseno prototipo del dinosaurio a partir de una simulación virtual por computadora, que fue tomada como base para armar el real.
La primera etapa ha consistido en proveer a los tres dinosaurios de un sistema esquelético y muscular con pistones neumáticos, para darles movimiento y sonido, todo controlado a través de una cajita llamada PLC, en la que se conectan todos los pistones y que, a su vez, va conectada a una computadora en la que se programan los ciclos de movimiento y audio.
Lo enriquecedor de este proyecto no es sólo lograr el objetivo de ver un parque jurásico y la economía tan importante que se ha logrado al realizar el proyecto, sino que a lo largo del proceso se logra una retroalimentación, al ser éste un trabajo multidisciplinarlo. Por una parte, los seis alumnos y el asesor de Ingeniería Mecánica conviven, se organizan, se comunican y trabajan con los cuatro alumnos de Ingeniería Eléctrica y su asesor, Marco Antonio Zúniga Reyes.
Ya en la segunda etapa, alumnas también de Ingeniería Mecánica trabajarán la parte atropométrica y cosmética de los dinosaurios, con asesoría de paleontólogos del Museo de Historia Natural y de un escultor.
""Primero están haciendo una investigación de cómo se comportan los materiales que van a ser utilizados, tanto para el recubrimiento del dinosaurio como para la ambientación del mismo. Posteriormente se harán las pruebas"", comentó el profesor Roberto Carlos.
Prevén que la primera etapa, a la que han dedicado ocho horas diarias durante seis meses, se termine en enero, y si los recursos para la segunda etapa llegan a tiempo, a mediados del próximo ano el MUCH podrá tener en exposición los tres primeros dinosaurios robotizados totalmente hechos en Chiapas. ""Primero teníamos que demostrar que sí se podían mover, y aunque parecía un sueno, tú ya lo viste, este dinosaurio se mueve"", acotó.
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