Continúan los Miércoles de Culturas Populares

En las presentaciones de los libros de Luis Eugenio Muñiz. Darwin Mendoza
En las presentaciones de los libros de Luis Eugenio Muñiz. Darwin Mendoza

Como parte de los Miércoles de Artes y Culturas Populares en el Congreso del Estado de Chiapas, Luis Eugenio Muñiz Guillén presentó dos de sus obras literarias: Opus Dei (Obra de Dios) y Verbatim (Palabra por palabra).

El autor compartió algunos de los poemas que integran las obras presentadas en el marco de esta actividad que busca ser un foro abierto a las manifestaciones culturales a través de la literatura y las artes gráficas.

En punto de las 11:00 horas, Adriana Bustamante Castellanos y Valeria Santiago Barrientos hablaron hablaron de Opus Dei (Obra de Dios), mientras que Elena Díaz Carrión y Gelitzli Montero comentaron el título Verbatim (Palabra por palabra).

En su oportunidad, cuando el autor compartió algunas de sus creaciones, preguntó si alguien del público quería comentar algo, y una persona tomó la palabra y lo cuestionó sobre su afirmación de que la inspiración no existe.

Esto dio pie a que algunos presentes opinaran al respecto y afirmaran lo contrario que el poeta. “Mira, Luis, voy a contradecirte, sí existe la inspiración porque en este momento tú eres inspiración para muchos de nosotros. Tú nos transmites amor, sentimientos y dudas, porque algunas de las frases que nos compartes nos llevan más allá de la razón, de esa razón que tú encuentras en lo que sientes y en lo que vives”, enfatizó un espectador.

Por su parte, Luis Eugenio destacó que en ocasiones tenemos opiniones opuestas y que es precisamente ahí donde radica la convivencia. Expuso que para él no existe la inspiración porque, desde que empezó su oficio como escritor, hace 17 años, no ha tenido momentos específicos en los que se siente a escribir y le lleguen las ideas, sino que lo hace de manera constante, en cualquier momento, cualquier día, por eso insiste en su afirmación.

“De existir, tendría que tener el tiempo para poder llegar a ese estado, y no, realmente yo escribo mientras espero el Conejobús o en otro espacio en donde estoy por diez minutos. Escribir es fácil para mí y puedo tener ideas que plasmar siempre”, refirió.

Otra de las preguntas que le hicieron fue si la razón y el corazón no son, a veces, buenos compañeros, aunque suelen confundirse, a lo que respondió que “al final de cuentas, podemos aclarar dos cosas acerca de ello, pero es siempre el corazón el que termina ganándole a la razón; de lo contrario, no existiríamos los escritores”.

Por último señaló que estos dos libros fueron escritos pensando en el latín, por lo que en ese sentido se desarrollaron todas las propuestas literarias que los integran.