Los Ángeles * EFE. Los problemas legales de Lindsay Lohan siguen en aumento tras la demanda civil presentada en Los Ángeles contra la estrella donde la actriz fue acusada de iniciar una persecución automovilística a gran velocidad.
Tracie Rice demandó por danos y perjuicios, por la supuesta persecución automovilística a la que se vio sometida por parte de la actriz y que podía haberle causado un accidente o incluso la muerte.
Rice era la pasajera del automóvil que conducía Michelle Peck, madre de una de las asistentes personales de Lohan que había sido despedida horas antes.
Durante la supuesta persecución, tanto Rice como Peck temiendo por sus vidas se pusieron en contacto con la policía y dirigieron su vehículo hacia la comisaría más cercana, en el área de Santa Mónica, para que pudieran detener a la actriz.
La supuesta persecución tuvo lugar la madrugada del pasado 24 de julio y concluyó con el arresto de Lohan bajo los cargos de conducir ebria y sin permiso, además de poseer de cocaína.
La joven está en la actualidad en un centro de desintoxicación. Se trata del tercer tratamiento en lo que va del ano.
Además, la detención del pasado julio fue la segunda de Lohan por conducir ebria, tras un accidente de tráfico que sufrió contra un bordillo semanas antes.
La también actriz tendrá que comparecer ante el juez el 24 de agosto para responder de los cargos de conducir ebria.











