La destrucción arqueológica, ambiental y la violencia derivada del crimen organizado en regiones de la Península de Yucatán, son los dos temas que atraviesan al proyecto del Tren Maya, y fueron los asuntos conversados por la periodista Adriana Malvido y el activista de Sélvame del Tren Michel Duhart.
Esta conversación fue parte del primer Seminario Patrimonio Cultural. Antropología, Historia y Legislación de 2024, con el título de “Tren Maya e inseguridad en zonas de monumentos arqueológicos”, organizado por la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y encabezado por el investigador Bolfy Cottom.
Como introducción, Bolfy Cottom abordó la presencia del crimen organizado en algunas zonas arqueológicas, y mencionó que actualmente existe una especie de “disputa” por controlar ciertas regiones turísticas.
“Vemos una especie de descomposición, o de disputa, de distintos sectores, para controlar estos bienes, y vemos también que hay una clase de lógica que ve por buscar los máximos beneficios materiales y económicos, hay un interés muy extraño, incluso del propio INAH, de promover políticas turísticas, pero no son propias del Instituto”, apuntó el investigador.
Cottom expresó que hay una situación preocupante en la Secretaría de Cultura, en donde destacan las problemáticas por falta de recursos y personal en casi todas las instancias que dependen del sector.
“No se trata de arremeter contra nadie en específico, pero hay una situación preocupante en temas como del funcionamiento, de los recursos, del presupuesto, de los derechos laborales. He tenido conocimiento de compañeros que no tienen lo más elemental, no tienen papel de baño, agua, lo más indispensable, las escuelas están en una situación crítica, incluso hay dependencias en las que se les ha pedido a los trabajadores poner de su salario para la limpieza”, señaló.
Michel Duhart presentó una serie de fotografías y videos que muestran los daños ambientales y arqueológicos en el tramo 5 y 7 del Tren Maya. “El proyecto, aunque tenga tintes electorales, al final cobrará todo el daño. Si envenenas un río, el río te va a envenenar a ti”, expresó el activista.











