En el número 159 de la calle Colima, colonia Roma, pronto habrá un nuevo centro cultural que albergará, entre otros, la nueva galería de Hilario Galguera, un foro/auditorio para impartir clases magistrales, conferencias o cineclubes, un lugar de meditación, panadería, restaurante, jardín y un espacio completamente público para que los visitantes dispongan de un sitio para leer, trabajar o consultar su correo electrónico con internet gratuito.
Ahora el lugar está lleno de trabajadores. Un plástico negro impide ver mucho de lo que pasa dentro o lo que ha ocurrido en los pasados cuatro años: la restauración total de la casa porfiriana que estaba a punto de colapsar, la recimentación y construcción de una armadura de metal que sostiene los nuevos niveles, así como el cuidado de cada uno de los detalles de la vieja casona, incluida la yesería que caracterizó ese periodo en la arquitectura mexicana y puede verse en su par, Casa Lamm, restauradas ambas por el arquitecto José Luis Espinosa Balcells, quien también rescató otros inmuebles, como el que hoy ocupa la Academia Mexicana de la Lengua y otra casa en la calle Chihuahua.
“Es el mismo espíritu de las cuatro propiedades, adquiridas y restauradas por Grupo Pegaso: que de alguna forma estas casas, que fueron cerradas y pertenecían a familias de la oligarquía, sean abiertas al público, a los vecinos, donde puedan entrar, tomarse un café, donde se puede contemplar una exposición, donde acontecen conciertos, charlas políticas”, indicó Espinosa.
Con esa finalidad buscaron un nuevo espacio y lo encontraron a dos cuadras de Casa Lamm; vino la crisis financiera de finales de 2009 y “nos vimos forzados a frenar el proyecto. En el ínter empezamos a usar la casa como una pequeña galería; era la de Arturo Mizrahi, galerista muy joven que tiene una visión que si bien de cierta manera converge con la de Casa Lamm, para mí era totalmente novedosa. Ahí comenzó a modificarse el proyecto y se fue convirtiendo en lo que es hoy”.












